Publicado el 19 de feb de 2013 2:43 pm |

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Foto: AP Photo / Boris Grdanoski / Archivo

(Washington, 19 de febrero. AP) — Estados Unidos dijo el martes estar a la espera de que los venezolanos decidan cómo ocurrirá la transición de poder debido a la enfermedad del presidente Hugo Chávez.

“Obviamente hemos visto los reportes de prensa sobre su regreso”, dijo en conferencia de prensa la portavoz del Departamento de Estado Victoria Nuland, al día siguiente de que Chávez informara vía Twitter su sorpresivo regreso a Venezuela tras 10 semanas de tratamiento médico en Cuba, donde se sometió a una cuarta cirugía por el cáncer que padece.

“Como saben, hubo una elección pero no ha habido una juramentación”

Es obviamente un asunto para que los venezolanos decidan cómo la transición tendrá lugar“, agregó. “Como saben, hubo una elección pero no ha habido una juramentación. Si el presidente Chávez quedara incapacitado permanentemente para gobernar, entendemos que la Constitución venezolana exige que haya una elección para designar a un nuevo presidente”.

Chávez fue relecto en octubre para un nuevo sexenio, pero partió a Cuba el 8 de diciembre y no se juramentó para iniciar el nuevo mandato el 10 de enero, fecha señalada por la Constitución.

La Asamblea Nacional, controlada por la mayoría oficialista, pospuso indefinidamente la toma de posesión y el Tribunal Supremo confirmó esa decisión, pese a las quejas de la oposición.

El vicepresidente Nicolás Maduro informó que Chávez llegó a Venezuela la madrugada del lunes, pero los medios de comunicación gubernamentales no han mostrado imagen alguna de la llegada de mandatario, quien permanecerá internado en el Hospital Militar Carlos Arvelo, en el oeste de Caracas.

El retorno de Chávez ocurrió tres días después de que el gobierno difundiera las primeras fotografías del presidente en más de dos meses, en las que Chávez aparece recostado en una cama y sonriente junto a sus hijas, pero con el rostro hinchado.

La ausencia de imágenes nuevas de Chávez desde el lunes subraya muchas de las preguntas sin respuesta sobre su capacidad para gobernar mientras libra una lucha prolongada con un cáncer pélvico que se ha negado a identificar públicamente.