Publicado el 02 de mar de 2013 9:57 am |
(Caracas, 2 de marzo. AFP) - Después de que el Gobierno cubano flexibilizara la política migratoria del país, los cubanos se han dado cuenta de que obtener el pasaporte es solo el inicio de los complicados preparativos para el viaje al extranjero.
Durante más de cinco décadas los cubanos estaban seguros de que el único obstáculo que les impedía viajar era el permiso de salida que tenían que obtener de las autoridades. Pero incluso ahora, tras la abolición de la llamada “carta blanca”, muchos ciudadanos de Cuba no consiguen realizar el anhelado proyecto.
La mayoría de los Estados exige a los isleños un visado, cuya obtención es larga y costosa. Además, las embajadas demandan a los viajeros una larga lista de documentos que demuestren su solvencia financiera.
“La política migratoria cubana, que tuvo su razón de ser en algún momento por protección a la seguridad nacional, era utilizada contra Cuba como argumento: ‘No es un país libre, no hay libertad, etc.”, ahora ese argumento se cayó. Explica el analista político Carlos Alzugaray.
Los expertos afirman que tras la reforma migratoria en la isla esta medida política estadounidense hacia Cuba pierde su sentido inicial, que era difamar al Gobierno comunista, y podría ser eliminada en un futuro próximo.
Estas iniciativas eran muy esperadas por los isleños. Los principales motivos de sus viajes varían, desde el deseo de conocer mundo hasta la reunificación familiar o la búsqueda de mejoras económicas.
