Publicado el 14 de mar de 2013 10:06 am |
(Buenos Aires, 14 de marzo. EFE) - Jorge Bergoglio, el Papa Francisco, nunca quiso llegar a ser pontífice, le ha tocado un momento histórico y una difícil labor, por eso “hay que rezar mucho por él”, señaló hoy su hermana María Elena, que todavía no termina de creer que ha sido elegido Obispo de Roma.
“Ha sido un shock muy fuerte, todavía lo estoy viviendo, no esperaba que fuera elegido Papa. Pobre hombre, la emoción que debe sentir escuchando a toda esa gente gritar ¡viva el Papa!”, comentó María Elena en declaraciones a la cadena C5N desde su domicilio de Ituzaingó, en la provincia de Buenos Aires.
María Elena Bergoglio relató que su hermano “no quería ser Papa” y que en 2005, cuando quedó segundo en la elección para suceder a Juan Pablo II, “yo rezaba para que no fuera”.
“Yo tuve la gracia de Dios de viajar y conocer a Juan Pablo II y los nuevos cardenales le presentaban al papa a su familia. Cuando me tocó a mi el momento de arrodillarme y besarle el anillo al Papa, levanté la vista y nunca en la vida he visto una mirada de tanto amor y tanta soledad, las dos cosas juntas”, recordó.
“Es un momento histórico, es el primer Papa no europeo, latinoamericano, argentino, y le tocó, a él, a mi hermano”, añadió.
Para María Elena “siento que hay que rezar mucho por él, porque estamos viviendo en un mundo muy difícil, en un momento de la Iglesia muy difícil, necesita de Dios permanentemente”.
Hermana del papa renueva su pasaporte para poder viajar a Roma
(Buenos Aires, 14 de marzo. EFE) - La hermana menor del papa Francisco, María Elena Bergoglio, inició este jueves los trámites para renovar su pasaporte y poder desplazarse a Roma, aunque el viaje no figura entre sus planes inmediatos, aseguró a Efe.
“No, ahora no voy a viajar (a Roma)”, dijo María Elena al salir del Ministerio del Interior, mientras que su acompañante y conductor del vehículo en el que viajaba aseguró que fue “a renovar el pasaporte, pero no asistirá a la misa de asunción” que oficiará el nuevo sumo pontífice en el Vaticano el próximo 19 de marzo.
Muy cansada y con un hilo de voz, María Elena, de 65 años, se refirió al hasta ayer cardenal Jorge Mario Bergoglio como “muy buen hermano, compañero, muy buena persona”.
La hermana del Santo Padre dijo desconocer cómo será el papado de Francisco, pero aseguró que su nombramiento fue “una bendición” y pidió “rezar mucho por él”.
