Publicado el 31 de mar de 2013 7:29 am |

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Foto: EFE/ Imagen no relacionada con la noticia/ Archivo

(París, 31 de marzo. EFE) - Cinco hermanos de entre dos y diez años murieron el pasado sábado en un incendio presumiblemente accidental en su casa de Saint-Quentin, localidad cercana a la frontera con Bélgica, informaron este domingo fuentes policiales.

El padre, separado y que recibía a los pequeños para pasar el fin de semana, tuvo ligeras quemaduras y su vida no corre peligro.

Según la información facilitada por los medios franceses, cuando el fuego se desató, hacia las 22.30 horas (20.30 GMT), el hombre estaba en la primera planta de la vivienda y saltó por una ventana para llamar a los servicios de emergencia.

El padre de los niños saltó por una ventana y llamó a los bomberos

El periódico local “L’Aisne Nouvelle” explica que el primero en intentar entrar en el hogar para ayudar a los niños, que todavía estaban en la casa, fue un vecino ayudado por agentes de seguridad de un hospital cercano.

Las llamas les impidieron avanzar, y los bomberos tampoco pudieron hacer nada por salvar a los pequeños, cuyos cuerpos fueron descubiertos de madrugada, cuando consiguieron extinguir el incendio.

Sus muertes se unen a las de otras tres personas también por un incendio en un edificio de Aubervilliers, al norte de París, en el que otras 13 personas resultaron heridas, cuatro de ellas de gravedad.

El edificio tenía siete plantas y el fuego comenzó, según las primeras informaciones, en la cuarta planta, en un momento en que cerca de 60 personas estaban en ese inmueble.

Fuentes de la alcaldía de ese departamento indicaron este domingo a los medios que la finca, a la que acudieron cerca de 200 bomberos, presentaba problemas de “okupación” y salubridad.