Publicado el 05 de abr de 2013 6:06 am |

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Foto: AFP / Archivo / Imagen de referencia

(Seúl, 05 de abril – AFP).- Un eventual lanzamiento de misil por Corea del Norte no sería una sorpresa para Washington, afirmó el viernes el portavoz de la Casa Blanca después de detectarse el traslado de misiles de Corea del Norte hacia la costa este.

“No nos sorprendería verlos actuar de esta manera”, declaró Jay Carney, quien añadió que en el pasado el régimen de Pyongyang ya había efectuado este tipo de disparos.

Durante su rueda de prensa diaria, Carney volvió a repetir el llamado de Estados Unidos a las autoridades norcoreanas para que “pongan término a sus provocaciones”.

Corea del Norte instaló un segundo misil de mediano alcance en su costa este, lo que alimenta el temor a un disparo inminente, y advirtió que en caso de conflicto no podrá garantizar la seguridad de las delegaciones diplomáticas basadas en Pyongyang a partir del 10 de abril.

Los misiles desplazados son del tipo Musudam con un alcance teórico de 3.000 kilómetros, suficiente para llegar a Corea del Sur o Japón. Los cohetes fueron exhibidos por primera en octubre del 2010 durante un desfile.

En caso de llevar una carga ligera, los Musudam podrían alcanzar Guam, isla del Pacífico situada a 3.380 kilómetros de Corea del Norte donde están estacionados seis mil soldados estadounidenses.

Se teme que Corea del Norte lleve a cabo sus amenazas el 15 de abril, aniversario del nacimiento del fundador de la dinastía comunista, Kim Il-Sung, fallecido en 1994.

Infografía: AFP

“Se ha confirmado que Corea del Norte transportó por tren, al comienzo de la semana, dos misiles Musudan de medio alcance hacia la costa este y los instaló en vehículos equipados de un dispositivo de lanzamiento”, declaró un alto responsable gubernamental en Seúl, citado por la agencia surcoreana.

El ministerio surcoreano de Defensa, que confirmó la víspera que Pyongyang había desplegado un primer misil en la misma costa, no hizo comentarios sobre esta nueva información.

Se trata del más reciente gesto del régimen norcoreano, que desde hace algunas semanas multiplica las amenazas, furioso por las sanciones de la ONU después de su prueba nuclear de febrero.

El gobierno de Estados Unidos anunció el jueves que está tomando “todas las precauciones necesarias” para afrontar la escalada de amenazas de Corea del Norte, pero aseguró no estar sorprendido por el comportamiento de Pyongyang.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, declaró el jueves que “la amenaza nuclear no es un juego” y dijo temer que “cualquier error de juicio en esta situación pueda producir una crisis en la península de Corea que tendría consecuencias muy graves”.

El complejo industrial intercoreano de Kaesong, convertido en un peón estratégico en la guerra dialéctica entre Pyongyang y Seúl, estaba cerrado como todos los viernes, indicaron las autoridades surcoreanas.

Desde el pasado miércoles, Pyonyang prohíbe el acceso a Kaesong, polo industrial situado en territorio del Norte, a 10 km de la frontera con el Sur, a los surcoreanos que acuden a diario a trabajar en el complejo. Pyongyang autoriza que los ciudadanos del Sur dejen el complejo, pero un total de 608 surcoreanos decidieron quedarse para seguir trabajando.

Seúl está listo a evacuar a sus ciudadanos “por su propia seguridad si la situación lo requiere”, declaró este viernes el ministro de Unificación Ryoo Kihl-Jae, indicando que no es el caso por el momento.

Preciosa fuente de divisas para Corea del Norte, Kaesong fue inaugurado en 2004 con la voluntad simbólica de establecer una cooperación entre las dos Coreas.