Publicado el 09 de may de 2013 7:24 am |

  comentarios

Video: AFP, 9 de mayo de 2013

(Estados Unidos, 09 de Mayo . AFP).- Un fiscal estadounidense acusó este jueves al sospechoso del secuestro de tres mujeres en Cleveland de haberlas hecho abortar a la fuerza, y advirtió que considera pedir la pena de muerte en su contra.

“El condado presentará cargos por cada uno de los actos de violencia sexual e intentos de asesinato y por cada acto de homicidio agravado que cometió al poner fin a sus embarazos”, dijo el fiscal del condado de Cuyahoga, que abarca a Cleveland (Ohio, norte de Estados Unidos), Timothy McGinty.

Mi oficina empezará un proceso formal en el que evaluaremos levantar cargos que puedan llevar a la pena de muerte”, señaló.

“Las leyes de Ohio establecen la pena de muerte para los criminales más depravados que hayan cometido homicidio agravado durante un secuestro”, agregó.

Castro compareció ante la justicia: su fianza es de ocho millones de dólares por siete cargos

Castro compareció este jueves ante una corte de Ohio (norte) para enfrentar cargos de violación y secuestro.

Castro, de 52 años, un ex conductor de autobús escolar desempleado, no se pronunció durante la audiencia y permaneció de pie y esposado, mirando al suelo, mientras el tribunal dictó una fianza de dos millones de dólares por cada uno de los cuatro casos, por lo que permanecerá detenido.

El hombre se presentó ante la corte con la defensora de oficio Kathleen DeMetz, quien dijo que su defendido había sido “acusado de secuestro y violación en un caso, de secuestro y violación en el segundo, de secuestro y violación en el tercero y de secuestro en el cuarto”.

Con respecto a la fianza, dijo la defensora, “el Sr. Castro tiene 52 años. Ha vivido en la zona por 39 años. Recibe compensación por desempleo y hasta donde yo sé, no tiene condenas por felonías o delitos graves”.

El fiscal del condado Brian Murphy señaló: “me gustaría decir que los cargos contra el Sr. Castro se basan en decisiones premeditadas para secuestrar a tres jóvenes mujeres de las calles de South Side de Cleveland”.

“Dos de las víctimas sufrieron una horrenda experiencia durante más de una década, una tercera por casi una década, y la dura experiencia resultó en una niña pequeña que se cree nació durante el cautiverio de una de las mujeres”, agregó el fiscal.

Ellas son Amanda Berry, de 27 años, Gina DeJesus, de 23, y Michelle Knight, de 32. Asimismo, se acusa a Castro del secuestro de Jocelyn, la hija de seis años que tuvo con Berry durante su cautiverio.

“Y además, junto con el cautiverio, hubo repetidas golpizas. Fueron atadas e impedidas y abusadas sexualmente, básicamente sin ser nunca libres de dejar esta residencia”, señaló el fiscal.

La jueza de la corte municipal Lauren Moore fijó los términos de la fianza y instruyó para que Castro no tenga contacto alguno con sus presuntas víctimas.

Tras la audiencia, DeMetz dijo a los periodistas que Castro tenía riesgo de suicidio y que debía ser colocado bajo vigilancia especial cuando sea llevado a la cárcel del condado más tarde en la jornada.

Los dos hermanos de Ariel Castro, Pedro, de 54 años, y Onil, de 50, que también habían sido arrestados, no enfrentan cargos.

“No hay nada que nos lleve a creer que (los hermanos de Ariel Castro) estuvieron involucrados o que tenían conocimiento de esto”, dijo el subjefe de policía de Cleveland, Ed Tomba. “Ariel tuvo a todo el mundo en la ignorancia”, agregó.

Detalles por cuentagotas

Las condiciones de cautiverio de sus víctimas siguen siendo divulgadas por cuentagotas.

Los investigadores hallaron cadenas y cuerdas en la casa donde permanecieron cautivas las tres mujeres. El jefe de la policía de Cleveland, Michael McGrath, confirmó que “estuvieron atadas”.

Tomba señaló que las tres mujeres nunca abandonaron la propiedad del acusado hasta que fueron rescatadas la noche del lunes, y se estima que tan solo se les permitió dejar la casa en dos ocasiones, para ir hasta el garaje de la vivienda aunque disfrazadas.

“No estaban en el mismo cuarto, pero se conocían y sabían que las otras estaban ahí”, precisó Tomba, sin confirmar versiones de que las cautivas tuvieron múltiples embarazos.

Roberto Diaz, un vecino citado por el diario The Washington Post, afirmó que Ariel Castro había participado de acciones para encontrar a las mujeres desaparecidas, como marchas en su honor y distribución de octavillas.

El tío de Castro, Julio, señaló a su vez que Ariel estaba aislado de la familia tras la muerte de su padre en 2004, año en que Gina fue secuestrada. Amanda había sido raptada un año antes y Michelle dos.

La ex esposa de Castro, Grimilda Figueroa, fallecida el año pasado, había presentado una demanda en 2005 contra Ariel por impedir que sus hijas estuvieran con la madre.

Los documentos judiciales revelan que Grimilda Figueroa resultó en dos ocasiones con la nariz quebrada, costillas rotas, hombros luxados, y que había solicitado al juez “impedir (a Castro) que la amenazara de muerte”.

“Un día feliz y también triste”

El miércoles fue una jornada llena de emociones para Amanda Berry y Gina DeJesus, quienes se reencontraron con sus familias, mientras que Michelle Knight permanecía hospitalizada en Cleveland.

“Este es un día feliz y también triste para Amanda porque su madre ya no está”, dijo su primo. La madre de Amanda, Louwana Miller, murió en marzo de 2006, “de dolor” por la pérdida de su hija, según sus allegados.

Con el rostro oculto bajo una capucha, Gina DeJesus encontró la casa familiar decorada con una cantidad de globos.

“Me pellizco para creerlo”, dijo su madre, Nancy Ruiz. “Este es mi mejor regalo del día de la madre”, que se celebra el domingo en Estados Unidos.

La repercusión del caso ha sido muy grande. La primera dama, Michelle Obama, dijo a la cadena NSMBC: “Imaginen primero perder un hijo, luego no saber si está vivo, muerto o herido, mantener la esperanza durante 10 años y finalmente que las plegarias sean escuchadas, es seguramente el mejor regalo para el día de las madres”.

La policía reconoció haber ido dos veces a la vivienda de Ariel Castro: en marzo de 2000 por una pelea callejera, y en enero de 2004 debido a que el transportista escolar había olvidado a un niño en un bus.

Pero la policía llamó a la puerta del domicilio sin obtener respuesta.

Foto: John Gress/ Reuters
Foto: John Gress/ Reuters
Foto: John Gress/ Reuters
Foto: John Gress/ Reuters