Publicado el 09 de may de 2013 6:44 pm |

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Foto: REUTERS / Andrew Biraj

(Dacca, 10 de mayo – AFP).- El balance de la peor catástrofe industrial de la historia de Bangladesh alcanzó este viernes los 1.000 muertos, tras descubrirse nuevos cadáveres entre los escombros del derrumbe de un edificio de talleres textiles ocurrido hace más de dos semanas en las afueras de Dacca.

El portavoz del ejército Shahnewaz Zakaria dijo a la AFP que el “el balance alcanza los 1.000 muertos” tras 17 días de operaciones de rescate y remoción de escombros en el lugar del siniestro.

Zakaria precisó que los operarios dotados de “grúas, palas mecánicas y excavadoras” retiraron el jueves unos 130 cuerpos en descomposición, en su mayoría de mujeres empleadas de los talleres, mientras seguían avanzando hacia niveles inferiores del edificio de nueve pisos.

En un incidente separado, el menos ocho personas murieron el jueves en el incendio de otro taller de confección en Dacca, capital de Bangladesh.

El incendio, cuyas causas se desconocen todavía, se declaró en la madrugada del jueves en la tercera planta de un edificio de once que alberga dos talleres de confección, en el barrio de Darussalam.

Las víctimas murieron por asfixia, atrapadas en una escalera, por el “humo tóxico emitido por ropa acrílica”, dijo a la AFP el director operativo de los bomberos de Bangladesh, Mahbubur Rahman.

El propietario de la fábrica de suéteres Tung Hai figura entre las víctimas pero ningún operario falleció ya que cierra por las noches, según la policía y los bomberos. “El incendio fue importante pero hemos logrado reducirlo a una planta”, explicó Rahman.

Este nuevo drama se produjo mientras el balance del hundimiento del edificio Rana Plaza seguía aumentando y se teme que siga incrementándose más allá de los 1.000 muertos.

El Rana Plaza, un edificio de nueve plantas que albergaba cinco talleres de confección, se desmoronó como un castillo de naipes el 24 de abril, un día después de que los operarios avisaran de que había enormes grietas en las paredes. Más de 3.000 operarios estaban trabajando.

El oficial Siddiqul Alam Sikder, que supervisa las operaciones de búsqueda, dijo a la AFP que espera terminar el trabajo el viernes antes de que las grúas y las excavadoras retiren toneladas de escombros.

“Sólo nos queda rebuscar en el subsuelo”, dijo Sikder.