Publicado el 01 de jun de 2013 5:53 pm |

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Foto: Fernando Vergara / AP / Archivo

(Bogotá, 1 de junio. Dpa) – El ex vicepresidente de Colombia Francisco Santos y la ex ministra de Defensa Marta Lucía Ramírez propusieron hoy replantear la participación de Venezuela como país garante en el proceso de paz que protagonizan desde hace medio año el actual gobierno y las FARC.

Los ex funcionarios, partidarios del ex presidente Álvaro Uribe (2002-2010), se pronunciaron ante las críticas que hizo el presidente venezolano, Nicolás Maduro, contra la reunión entre el líder opositor Henrique Capriles y el mandatario colombiano, Juan Manuel Santos, el pasado miércoles, y coincidieron en afirmar que el país vecino “no es neutral” en las negociaciones.

Santos, quien es primo del actual mandatario, aseguró que “Venezuela siempre se ha caracterizado por respaldar a la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC)”, mientras que Ramírez indicó que “lamentablemente el gobierno de ese país siempre tuvo cercanía” con el grupo ilegal.

“Yo jamás he pensado que Venezuela puede ser garante. Cómo puede ser garante de un proceso un país que se ha convertido en la retaguardia de las FARC, la ingenuidad de este gobierno de pensar que Venezuela es un actor equilibrado es un error absoluto”, indicó el ex vicepresidente y precandidato presidencial en diálogo con RCN Radio.

“Creo que el gobierno colombiano tiene que mantenerse firme y prudente”

De su parte, Ramírez opinó que “fue totalmente inconveniente haber metido a Venezuela en las negociaciones con las FARC por que el gobierno de Venezuela nunca fue neutro en lo relacionado con el grupo subversivo“.

“Creo que el gobierno colombiano tiene que mantenerse firme y prudente frente a los cambios de actitud del jefe de Estado de los venezolanos y acudir a las vías diplomáticas para asumir cualquier proceso de reconstrucción de las relaciones binacionales”, dijo la ex ministra durante un conversatorio sobre políticas de desarrollo fronterizo.

La crisis diplomática se desató cuando Maduro acusó al gobierno del presidente Santos de participar en un supuesto complot para desestabilizar su administración a raíz del encuentro con Capriles y planteó la posibilidad de que su país deje de colaborar en el proceso de paz.

El jefe de Estado colombiano calificó las acusaciones como “descabelladas” y dijo que para “bien” de ambas naciones “cualquier malentendido” se podía “resolver civilizadamente, con prudencia, por las vías diplomáticas”.

Los gobiernos de Noruega y Cuba participan como garantes en el proceso de paz que busca poner fin a un conflicto de cinco décadas en Colombia, mientras que Chile y Venezuela actúan como facilitadores.