Publicado el 04 de jun de 2013 5:54 pm |

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Foto: Composición Noticias24

(Bogotá, 04 de junio – AFP).- El anuncio de Colombia de que buscará un acuerdo de cooperación con la Alianza del Atlántico Norte (Otan) complica sus relaciones con los gobiernos de izquierda en la región, con los que había logrado un delicado equilibrio en los últimos años, destacaron analistas a la AFP.

Colombia, principal aliado de Estados Unidos en América Latina, tuvo difíciles relaciones en los años recientes con países como Venezuela y Ecuador, incluso con rupturas, hasta que con la llegada al poder del presidente Juan Manuel Santos en 2010 se normalizaron los vínculos.

Nicaragua, Venezuela y Bolivia rechazan deseo de Colombia

Pero una declaración de Santos en la que dijo que este mes de junio la Otan suscribiría un acuerdo con su país “para iniciar todo un proceso de acercamiento, de cooperación, con miras también a ingresar a esa organización” militar provocó el rechazo inmediato de Nicaragua, Venezuela y Bolivia, socios en la Alternativa Bolivariana para Nuestra América (ALBA).

El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, lo calificó como “una puñalada”, el de Bolivia, Evo Morales, como una provocación, y el de Venezuela, Nicolás Maduro como una aberración.

A la vez, Morales y Maduro coincidieron en la pertinencia de convocar una reunión de emergencia de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), que cuenta con un Consejo Suramericano de Defensa, para tratar el tema.

Ante la oleada de críticas, el gobierno colombiano aclaró este martes en un comunicado que “no pretende y no puede ser país miembro de la OTAN”, y que lo que busca son “mecanismos de cooperación”.

Mientras tanto, la propia Otan explicó que Colombia no cumple con sus criterios de adhesión, pues solo los países ubicados en el Atlántico Norte pueden ingresar.

Para Rubén Sánchez, politólogo especialista en seguridad y democracia por el Instituto de Ciencias Políticas de París, el anuncio “contribuye a ahondar la brecha” entre los países con gobiernos de izquierda integrados en el ALBA y Estados Unidos y sus aliados.

“Colombia busca estrechar las relaciones con Estados Unidos, ser uno de sus aliados preferenciales en América Latina, pero pierde lo que se había ganado con la diplomacia”, señaló.

Relaciones en el pasado

En 2009, Colombia suscribió un acuerdo con Estados Unidos que habría permitido a las tropas norteamericanas el uso de instalaciones militares en el país sudamericano, lo que llevó al fallecido expresidente venezolano Hugo Chávez a “congelar” las relaciones bilaterales.

En el mismo momento, las tropas estadounidenses salían de la base de Manta (Ecuador), tras vencer el acuerdo que por diez años les permitió usar esa instalación militar para hacer sobrevuelos en su lucha contra el narcotráfico.

“Nunca más bases extranjeras en territorio ecuatoriano, nunca más una venta de la bandera”, declaró en ese momento el entonces canciller Fander Falconí.

Sin embargo, en 2010, ya con Santos en la presidencia, la Corte Constitucional de Colombia consideró inviable el acuerdo militar con Estados Unidos y nunca fue aplicado.

Plan Colombia contra el narcotráfico y el terrorismo

Desde 2000, este país se beneficia del Plan Colombia para lucha contra el narcotráfico y el terrorismo, mediante el cual ha recibido más de 8.000 millones de dólares en asistencia y entrenamiento militar.

Pero la ayuda estadounidense en esa materia “se ha reducido y se va a reducir aún más”, recordó Sánchez, por lo que Colombia podría “buscar compensación en otra parte”.

Para Vicente Torrijos, profesor de estudios políticos en la Universidad del Rosario de Bogotá, la ventaja de un acuerdo con la Otan sería la de darle “mayor legitimidad” a las acciones que se emprendan.

“Estados Unidos sabe que puede cooperar con Colombia en cualquier momento, pero tendría mayor legitimidad en el marco de una gran alianza y no unilateralmente”, dijo.

“Colombia no tiene recursos para embarcarse en una carrera armamentista, ni tampoco la quiere. La Otan es un modelo social y económico afín al de la democracia liberal colombiana, y representa una manera de estar a salvo de las aventuras militaristas en la región“, opinó Torrijos.

La Otan surgió en 1948, en plena Guerra Fría, como asociación militar frente a la Unión Soviética y sus aliados en la Europa del este. Desde 1989 contempla mecanismos de cooperación con Estados no miembros.