Publicado el 16 de jun de 2013 8:18 am |

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Foto: Reuters / Archivo

(Caracas, 16 de junio. noticias24) - El exmandatario boliviano Carlos Mesa asegura que la lucha contra el narcotráfico, el sistema de justicia y la política frente a Estados Unidos, son las principales debilidades del gobierno de Evo morales.

Mesa abandonó su silla como presentador de televisión, para sentarse en la de Presidente de la República de Bolivia en el año 2003. No hubo titubeos: plantó cara a Estados Unidos, negoció con Evo Morales como representante de la oposición, y propuso una nueva Ley de Hidrocarburos. Pero esto no convenció al oficialismo, ni tampoco a sus adversarios, quienes a pulso de protestas tomaron el control de las principales ciudades del país. Así que Mesa se presentó ante el Congreso Nacional y renunció en el año 2005.

Luego de ochos años, el expresidente aún forma parte del escenario político de Bolivia. Sentado en su oficina, con vistas panorámicas a El Alto (el barrio más grande de La Paz y de América Latina) enumera cuáles son las principales debilidades del gobierno de Evo Morales: la lucha contra el narcotráfico, el sistema de justicia y la política frente a Estados Unidos.

Lea a continuación la entrevista completa publicada por el diario El Nacional:

-Bolivia da por cerrada su relación con Estados Unidos, especialmente en lo relacionado con la lucha contra el narcotráfico. ¿Es una buena estrategia?

-La lucha contra el narcotráfico de los últimos años ha fracasado. Bolivia lo que ha hecho es un cambio de su vínculo con los Estados Unidos. El presidente Morales ha sido muy radical en decirle a Washington que no habrá una relación bilateral. Él ha manejado una estrategia que no comparto en la forma, pero sí en el fondo. No era necesario expulsar al embajador y marcar una ruptura de relaciones, pero sí era necesario decir que es inaceptable una injerencia en la política interna del país, sobre todo, cuando se amparaba en la lucha contra el narcotráfico. Lo que está cambiando son los métodos para ver si hay resultados distintos. Mi impresión es que no vamos a tener ningún éxito a corto plazo.

-¿Morales tiene una lectura más política que estratégica en materia antidrogas?

-Es una paradoja. Evo Morales tiene una dificultad porque su base política son los productores de coca, él sigue siendo el presidente de las seis federaciones de cocaleros del país. Entonces qué libertad puede tener como primer mandatario para desarrollar una política a favor del país sin que esto afecte a los productores y, a su vez, estos le mantengan su apoyo en las elecciones. Morales está en serios problemas en materia de narcotráfico, porque es poco consistente cuando asegura que podrá desarrollar una política eficiente. Acabar con el narcotráfico es tocar a un sector de los cocaleros y esto, políticamente, sería su fin.

-Pero, los productores de hojas de coca también representan al sector campesino e indígena…

-Con la llegada de Evo Morales se acabó con la realidad de productores de coca pobres y campesinos, hoy es una de las zonas con mayor poder político, con una infraestructura impresionante, carreteras de gran envergadura, políticas sociales, para ello se han destinado millones de dólares.

-Bolivia se separa de Estados Unidos y busca fuertes alianzas con países fronterizos como Brasil para combatir el narcotráfico…

-Aquí hay una dificultad adicional. La alianza que propone Brasil es de la mano de Estados Unidos. Brasil es el segundo consumidor mundial de cocaína, por lo que el problema para este país es extremadamente delicado. Por ello ha forzado a Bolivia a firmar un acuerdo tripartito entre Estados Unidos y Bolivia, el cual Morales aceptó a regañadientes porque su vínculo con Brasil es extremadamente sensible.

Por el momento, Brasil ha privilegiado su relación política con Bolivia por encima del tema del narcotráfico.

-¿Y qué tendría qué ocurrir para que se reanuden las relaciones Estados Unidos – Bolivia?

-Ahora mismo es impensable. Actualmente se vive la peor crisis entre países de la historia. La lógica de las relaciones entre Estados Unidos y América Latina ha cambiado. Hay un peso mayor por parte de América Latina, que plantea la posibilidad de una relación distinta y que probablemente puede ayudar a un aceleramiento del cambio interno de Estados Unidos.


-Morales logró modificar las leyes para una tercera candidatura…

-Si él quería una tercera candidatura debió seguir el camino que manda la Constitución: una reforma constitucional que establezca un cambio de los artículos que limitan a dos candidaturas consecutivas. Esa reforma constitucional sólo podía ser aprobada mediante un referéndum.

-¿Cree que evitó el referéndum por miedo a perderlo?

-Esa es la clave del por qué no lo ha hecho. Una vez aprobado el referéndum en la Asamblea Nacional (donde tiene más de dos tercios), el pueblo tenía que votar si estaba de acuerdo y eso representaba un plebiscito. Si perdía, Morales dejaba a su partido en una situación muy compleja y no ha querido arriesgarse. El presidente lo que ha hecho es vulnerar la Constitución. Esto me parece un mal comienzo para una tercera candidatura. Aquí el sistema de justicia ha dado un fallo lamentable.

-El tema judicial es otro de sus áreas más criticadas…

-Bolivia ha fracasado completamente con su sistema de justicia. La nueva política de asignación de jueces, la trama de corrupción que se ha destapado en el Ministerio Público, las cárceles abarrotadas con un 75% de presos sin ir a juicio, etc. Este es un problema que viene desde hace 30 años, pero que Morales no ha sabido solucionar.

-¿Estas debilidades han llevado a que Morales pierda popularidad?

-No, yo creo que se ha recuperado después del “gasolinazo” -el incremento de precio de los hidrocarburos en el año 2010-. Su apoyo hoy parece que está por encima de 50%.

-Tras la muerte de Hugo Chávez, políticamente hablando, ¿Evo Morales se ha quedado huérfano?

-Para nada. Chávez estaba en una agonía política antes de su desaparición física, es decir, su muerte física casi es coincidente con un declive de su influencia política que era dramático y que se está viviendo hoy en Venezuela con el presidente Nicolás Maduro, quien en realidad está recogiendo la cosecha de la siembra del presidente Chávez, más allá del tema legal de cómo llegó a ser presidente.

-Pero Chávez y su legado aún se refleja en el liderazgo de Venezuela en el Alba, por ejemplo…

-El liderazgo en el Alba todavía sigue siendo de Venezuela porque es el proveedor de hidrocarburo de la mayoría de países pertenecientes a esa alianza, pero mi impresión es que es un grupo un poco debilitado en el contexto continental.

Creo que hay que preguntarse cuál será el rol de Brasil y, en ese sentido, Morales está tratando de establecer un liderazgo propio, cuenta con una base importante como es ser un presidente indígena, y América Latina ve en un presidente indígena muchos elementos en los que puede identificarse. Por eso Morales ha entendido que su posibilidad de liderazgo puede ser independiente de la desaparición de Chávez.


POR MELISSA SILVA FRANCO / EL NACIONAL