Publicado el 16 de jun de 2013 11:26 am |

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Foto: picture-alliance/ RiKa / Archivo

(Panamá, 16 de junio. EFE).- Reciclar, como una costumbre del día a día, es el compromiso ciudadano que impulsa una firma trasnacional que invierte y dedica fondos a programas de educación y recuperación del medioambiente en Latinoamérica porque es “un buen negocio”.

Más de ocho millones de dólares al año dedica la empresa de origen sueco Tetra Pak solo en programas de medioambiente en Latinoamérica, explicó a Efe el director de medio ambiente de esa empresa, el ingeniero brasileño Fernando Von Zuben, quien visitó esta semana Panamá.

Von Zuben explicó que actualmente los envases triple laminados para conservación de productos son “cien por ciento reciclables” y permiten procesar láminas corrugadas, planchas comprimidas, envases, porta bolígrafos y otros productos que ayudan a disminuir la contaminación y reducir el uso de árboles.

“La educación del ciudadano es muy importante, junto con el compromiso de las empresas y de los gobiernos” para detener el proceso de deterioro del planeta, sostuvo el directivo, quien indicó que esta semana examinó en Panamá como marcha el proyecto, para luego viajar a Guatemala y El Salvador a ver sendas plantas de reciclado.

“La educación del ciudadano es muy importante, junto con el compromiso de las empresas y de los gobiernos”

Von Zuben dijo que en Centroamérica el proyecto de reciclaje recibe un apoyo anual de 2 millones de dólares y en el resto de Latinoamérica unos 8 millones de dólares solo de Tetra Pak.

Detalló que entre Centroamérica y el Caribe se producen anualmente unas 30.000 toneladas de desechos de estos envases triple laminados, de los que “apenas el 10 % se recicla”, por lo que “hay un gran campo de desarrollo en el reciclado desde el hogar, cuando el ciudadano se compromete a separar los envases y los lleva a los centros de acopio”.

Detalló que en el caso de Panamá, donde actualmente el reciclado no pasa del 4 % del total de desechos de este tipo, la “compensación” que recibe el país es que “todo el importe de las toneladas de material recicladas se entrega a la Asociación Nacional para la Conservación de la Naturaleza (ANCON)”, una de las principales organizaciones ambientalistas del país.

ANCON dedica estos fondos a campañas de concienciación y programas de educación en las escuelas para la preservación del medioambiente, detalló.

En Centroamérica cada país tiene una planta de reciclaje, excepto El Salvador, donde hay dos, y sumada toda Latinoamérica existen 65

Actualmente, en Latinoamérica, la tonelada de material para reciclado se paga entre 150 a 200 dólares, indicó por su lado el gerente ambiental para Centroamérica y el Caribe de esa empresa, Guillermo Pugliese.

“Hay ganancia en la basura”, sostuvo Von Zuben, quien señaló que por ello hay que impulsar la separación de desechos de vidrio, de aluminio, acero o plástico, porque “se convierten en materia prima”.

Tetra Pak inició su andadura en 1983 en Panamá, desde donde se expandió a Latinoamérica con sus envases asépticos.

Von Zuben explicó que en Panamá cuentan con una página en internet denominada rutadelreciclado.com que ayuda al consumidor a ubicar cual de los 40 sitios de recolección queda más cerca de su casa, o si el supermercado que frecuenta tiene los depósitos de recolección.

En este sentido, indicó que en esta actividad tienen “mucha oportunidad” de captar ingresos las pequeñas y micro empresas, y que su firma impulsa en todo el continente la organización de los pepenadores (recolectores) en cooperativas especializadas en la selección de material para reciclaje.

El ingeniero brasileño Von Xuben precisó que en su país actualmente el reciclado alcanza al 30 % de la recolección de material, unas 70.000 toneladas, lo que genera una economía de 40 millones de dólares anuales, involucra 35 plantas de reciclado y más de 60 cooperativas de recolectores.

En Centroamérica cada país tiene una planta de reciclaje, excepto El Salvador, donde hay dos, y sumada toda Latinoamérica existen 65.

Solo en Brasil obtienen trabajo en esta actividad 400.000 personas y en Centroamérica alrededor de 40.000.

No obstante, Von Zuben lamentó que en los países de la región no hay una ley que incentive el reciclaje, como sí existe para otras actividades, pese al aporte que hace a la sociedad y al medioambiente.