Publicado el 18 de jun de 2013 6:49 pm |

  comentarios

Foto: EFE / Sebastião Moreira

(Sao Paulo, 18 de junio – EFE).- Cincuenta mil personas volvieron hoy a la calles de Sao Paulo y de las inmediaciones de Río de Janeiro para protestar por el alza del valor del transporte, criticar la corrupción y reclamar mejores servicios públicos.

Un pequeño grupo de manifestantes atacó la Alcaldía de Sao Paulo y obligó a la guardia municipal a refugiarse dentro del edificio. Posteriormente lanzó vallas y objetos contra las ventanas, provocando la ruptura de varios cristales, y pintó grafitis en las paredes.

Sin embargo, poco después otro grupo de manifestantes restableció las vallas frente al Ayuntamiento e hizo un cordón humano para evitar los actos violentos contra el edificio, mientras gritaba “sin violencia”.

En las movilizaciones de hoy participaron 50.000 personas, según el Instituto Datafolha, después de que ayer unas 65.000 personas se manifestaran en la ciudad.

Los participantes ocuparon la céntrica Praça da Sé, frente a la Catedral de Sao Paulo, y algunas de las vías adyacentes.

Los integrantes de la protesta abuchearon a personas que llevaban banderas de partidos, en un intento de mantener la movilización sin una adscripción política.

A continuación avanzaron hasta el Ayuntamiento, cercano a la Praça.

Los manifestantes quemaron un muñeco que por un lado tenía la cara del alcalde de Sao Paulo, Fernando Haddad, correligionario de la presidenta Dilma Rousseff en el Partido de los Trabajadores (PT), y por el otro la cara del gobernador del estado, Geraldo Alckmin, dirigente del opositor Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB).

Otra movilización también llegó a la Avenida Paulista, donde el jueves pasado un enfrentamiento provocó decenas de heridos y detenidos y en donde fueron grabadas las imágenes de policías agrediendo a manifestantes que dieron fuelle a las protestas.

Se trata de la sexta concentración realizada en Sao Paulo desde que a principios de mes el Ayuntamiento subió el precio del transporte público de 3 reales (unos 1,5 dólares) a 3,2 reales (unos 1,6 dólares), lo que inició el movimiento.

Mientras, en São Gonçalo, una ciudad de un millón de habitantes en la región metropolitana de Río de Janeiro, los manifestantes avanzaron por una céntrica avenida hasta el Ayuntamiento, protegido por la guardia municipal y miembros de la Policía Militar.

En esa protesta participaron algunos miles de personas que reclamaban mejoras en los servicios públicos.

Río se lava la cara tras soportar la exaltación de miles protestantes

Video: AFP, 18 de junio de 2013

Ayer las protestas reunieron a cerca de 250.000 personas en una veintena de municipios de todo el país, la mayor movilización desde que en 1992 una multitud pidió la destitución por un escándalo de corrupción del entonces presidente, Fernando Collor de Mello, que acabó dimitiendo.

Las autoridades de por lo menos seis ciudades brasileñas anunciaron hoy la reducción de las tarifas de transporte público.

El alcalde de Sao Paulo, que inicialmente había manifestado la imposibilidad de reducir los pasajes en la mayor ciudad de Brasil, aseguró posteriormente que revisará las cifras para buscar alternativas.

Los manifestantes han anunciado nuevas movilizaciones para esta semana, incluida una para el jueves en Río de Janeiro, donde ayer la protesta reunió 100.000 personas.

Las protestas comenzaron la semana pasada en Sao Paulo, exclusivamente contra la subida de las tarifas de transporte público, que revelaron un descontento social oculto.

Las reivindicaciones ahora incluyen mayores inversiones en la salud y la educación pública, y críticas a los elevados gastos del Gobierno para organizar eventos como el Mundial de fútbol de 2014.

Blatter sobre protestas: “No le impusimos el Mundial a Brasil”

El presidente de la FIFA, Joseph Blatter, criticó hoy a los organizadores de la ola de protestas en Brasil por hacer coincidir las manifestaciones con la Copa Confederaciones, el “ensayo general” para el Mundial de 2014 y recordó que “Brasil pidió” organizar la cita.

“No deberían usar al fútbol para anunciar sus reivindicaciones. Brasil pidió esta Copa Mundial. Nosotros no le impusimos a Brasil la Copa Mundial”, argumentó el dirigente, en una entrevista exclusiva difundida en la noche de hoy por la TV Globo.

Blatter afirmó que entiende “que las personas no están felices”, pero buscó justificar los millonarios gastos públicos para preparar las dos citas en un país que enfrenta graves deficiencias en áreas fundamentales como salud, educación y transporte.

“Ellos (los brasileños) sabían que, para tener una buena Copa Mundial, naturalmente tendrían que construir estadios. Pero nosotros decimos que no es sólo para la Copa Mundial. Conjuntamente con los estadios hay otras construcciones: carreteras, hoteles, aeropuertos… Son ítems del legado para el futuro”, argumentó.

El presidente de la FIFA reveló que la ola de protestas fue uno de los temas durante la cena que sostuvo en la noche de este lunes con el ministro brasileño del Deporte, Aldo Rebelo, pero no informó detalles sobre la charla.

“Él habló sobre esto. Pero este es un tema que el gobierno tiene que administrar y controlar. No es un tema de la FIFA. Lo único que puedo decir es: el buen fútbol y los estadios excelentes que ofrecemos están ahí para entretenar y crear emoción”, expresó.

Blatter recordó, por otra parte, los abucheos del público de más de 60.000 personas a la presidenta Dilma Rousseff durante la ceremonia de apertura de la Copa Confederaciones el sábado pasado, en el Estadio Nacional de Brasilia.

En esa oportunidad, el presidente de la FIFA regañó a la hinchada, a la que pidió “respeto” y “fair play”: “Pedí respeto a la jefa de Estado. Ellos pueden abuchear al presidente de la FIFA, a mí no me importa, porque el presidente de la FIFA le gusta a la gente o no le gusta. Pero la jefa de Estado estaba allá, y yo rogué por algo de respeto y juego limpio. Para ella, no para mí”.

Por otra parte, el presidente de la FIFA minimizó los problemas organizativos registrados en lo que va de la Copa Confederaciones, y se manifestó convencido de que Brasil “está preparado” para organizar el Mundial de 2014.

“Cuando uno realiza un evento como la Copa Confederaciones, es normal que algunos problemas necesiten ser resueltos”, enfatizó Blatter, quien afirmó que en un país como Brasil, con 200 millones de habitantes, “es natural que en algún lugar haya embotellamientos, problemas con movilidad”.

“Esto es algo que debe ser resuelto dentro de Brasil y dentro de las diferentes ciudades sede”, agregó el jefe de la FIFA, quien sin embargo hizo un balance favorable de la fase inicial de la Copa Confederaciones.

“Hemos tenido solamente cuatro partidos hasta ahora. Puedo decir que los estadios son joyas, son maravillosos. Me quedé impresionado por el nuevo Maracaná y por el de Brasilia. El fútbol ha sido atractivo, hemos tenido excelentes partidos”, expresó.

Con información de DPA