Publicado el 23 de jun de 2013 10:59 pm |

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Foto: China Daily

(Washington, 23 jun. EFE).- El caso contra el extécnico de la CIA Edward Snowden, a quien EEUU acusa de espionaje y busca su extradición, pone a prueba la política de acercamiento del Gobierno del presidente Barack Obama con países antagónicos, según indicaron hoy expertos.

El Gobierno de Obama revocó el pasaporte de Snowden y ha iniciado contactos con países del hemisferio occidental, con el fin de que Snowden comparezca ante la Justicia y responda a los tres cargos de espionaje y robo de propiedad del Gobierno.

Con la ayuda de WikiLeaks, Snowden abandonó hoy Hong Kong, donde se ocultaba tras revelar dos programas de vigilancia secretos de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, en inglés), rumbo a Rusia, un día después de que Hong Kong rechazara extraditarlo.

Ecuador sería un destino más lógico para Snowden ya que el presidente Rafael Correa “a nivel interno está en una posición más firme que Nicolás Maduro”

Se prevé que Snowden viaje próximamente a Ecuador, donde ha pedido asilo político, aunque se mencionaba a Cuba o Venezuela como posibles destinos. En todo caso, China, que ya tiene un tira y afloja con EEUU por presunto espionaje industrial y político, se ha quitado de las manos una “papa caliente”.

Una fuente de la Administración Obama dijo a Efe que no comentaría sobre un caso hipotético pero aseguró que EEUU ha aconsejado a los Gobiernos de la región que Snowden afronta cargos por delitos graves y, por lo tanto, no debería permitírsele su libre circulación salvo para regresar a este país.

Sin embargo, no está claro que la ofensiva legal, jurídica, política y diplomática de EE.UU. surta el efecto deseado al menos a corto plazo, porque aunque un país tenga tratado de extradición, también puede hacer exenciones políticas.

EE.UU y Ecuador tienen un tratado de extradición suscrito en 1872 y complementado en 1939 pero, según dijo a Efe el abogado David C. McNabb, de McNabb Associates, en el fondo se trata de un “caso político con grandes ramificaciones” y es muy probable que Ecuador otorgue asilo a Snowden.

“Esto es 10% legal y 90% político… el tratado de extradición es muy viejo y tiene una larga lista de ofensas extraditables pero no está claro que sirva para que Snowden regrese a EEUU”, dijo McNabb, un experto en temas de extradición.

Recordó que Ecuador ya hizo caso omiso al llamado de cooperación de EEUU en otras ocasiones, y ha permitido al fundador de WikiLeaks, Julian Assange, permanecer en su embajada en Londres.

David Smilde, analista de la Oficina de Washington para América Latina (WOLA), dijo en un blog que para Ecuador y Venezuela, frecuentemente criticados por reprimir la libertad de prensa y expresión, el caso posiblemente presente una oportunidad para “desviar la discusión hacia los propios defectos de EEUU”.

Ecuador sería un destino más lógico para Snowden ya que el presidente Rafael Correa “a nivel interno está en una posición más firme que (el presidente venezolano Nicolás) Maduro” y las relaciones con Washington, “aunque no necesariamente cálidas, son menos frágiles que las de entre EEUU y Venezuela”, dijo.

El Gobierno de Hong Kong, territorio semiautónomo chino, se escudó en el argumento de que el pedido de EEUU no cumplió plenamente con los requisitos legales dentro de sus leyes, y no había base legal para impedir la salida de Snowden.

El Departamento de Justicia rechazó hoy esa explicación y aseguró a la prensa que, desde su primer contacto con Hong Kong el pasado 10 de junio, las autoridades “jamás” expresaron dudas sobre la “suficiencia” de la solicitud para el arresto provisional de Snowden. Tampoco lo hicieron cuando el fiscal general, Eric Holder, llamó a su contraparte hongkonesa, Rimsky Yuen, el miércoles pasado, agregó.

Hasta ahora, Rusia no ha dado señales de que frenará el paso a Snowden, en unos momentos en que Obama, desde que llegó al poder en 2009, ha buscado hacer “borrón y cuenta nueva” con Moscú para fortalecer la relación bilateral.

Ante la cadena por cable CNN, líderes del Senado de EEUU advirtieron de que la conducta de Rusia tendrá serias consecuencias para la relación bilateral.

El senador demócrata por Nueva York, Charles Shumer, se quejó de que el presidente ruso, Vladimir Putin, “parece siempre casi ansioso por meter el dedo en el ojo de EEUU, ya sea sobre Siria, Irán y ahora, desde luego, con Snowden”.

Mientras, el senador republicano por Carolina del Sur, Lindsey Graham, recordó que Snowden “comprometió nuestro programa de seguridad nacional diseñado para descubrir los planes de los terroristas” y países como China, Rusia, Cuba o Venezuela, no son precisamente, a su juicio, “un sendero de libertad”.

“Espero que lo persigamos (a Snowden) a los confines de la Tierra, lo llevemos ante la Justicia y les dejemos saber a los rusos que habrá consecuencias si albergan a este tipo”, subrayó Graham.

Los cargos contra Snowden, de 29 años, ha enfrentado a la clase política de Washington, que lo ve como un “traidor” que merece castigo, contra activistas y grupos que lo consideran víctima de una persecución política.

El Gobierno de Washington sigue de cerca la evolución del caso, pero no ha dicho públicamente qué opciones sopesa para lograr la extradición y si éstas incluirían sanciones económicas, reducción o suspensión de ayuda.

A juzgar por el continuo goteo de datos filtrados por Snowden, éste posee presuntamente una mina de información y secretos de la NSA, cuyo alcance podría servirle de baza.