Publicado el 24 de jun de 2013 10:08 am |

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Video: AFP, 24 de junio de 2013

(Caracas, 24 de junio. Noticias24) – El fundador de WikiLeaks, Julian Assange, aseguró hoy que Edward Snowden, extécnico de la CIA, está “sano y salvo” y que va camino de Ecuador a través de una ruta “segura” que incluye además de Rusia “otros países” que no especificó.

En una conferencia telefónica con periodistas, Assange no reveló dónde se encuentra ahora Snowden, de quien lo último que se sabe es que aterrizó el domingo por la noche en Moscú procedente de Hong Kong.

“Desafortunadamente no podemos decir en qué país se encuentra”, dijo Assange ante la insistencia de los periodistas al mencionar únicamente que está “en un lugar seguro” y citar como argumento para guardar silencio al respecto las “amenazas” en contra de Snowden vertidas por el Gobierno estadounidense.

“Todo el mundo tiene derecho a buscar y obtener asilo”

Además, Assange sostuvo que Snowden, el joven que filtró a dos diarios la información sobre los programas secretos de espionaje del Gobierno estadounidense, está “en contacto” con un equipo legal de WikiLeaks que le está proporcionando asistencia.

“Todo el mundo tiene derecho a buscar y obtener asilo”, comentó el fundador de WikiLeaks en referencia a la solicitud que ha hecho Snowden a Ecuador.

Assange, quien se encuentra asilado en la embajada de Ecuador en Londres para evitar su extradición a Suecia por supuestos delitos sexuales, acusó al Gobierno estadounidense de “tratar de intimidar” a Rusia y otros países para dar con el paradero de Snowden y lograr su extradición.

Asimismo, Assange no quiso responder a una pregunta sobre si WikiLeaks está buscando hacerse con la información clasificada que posee Snowden, extécnico de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) de EE UU y de la CIA.

Por su parte, Kristin Hrafnsson, portavoz de WikiLeaks, indicó en la misma conferencia que la organización ha contactado a Islandia y otros países que no especificó para sopesar otras opciones de asilo para Snowden.

El joven viajó el pasado fin de semana de Hong Kong a Moscú, ayudado por WikiLeaks, para eludir la extradición solicitada por Estados Unidos.

Una fuente anónima citada por los medios rusos reveló que Snowden tenía previsto partir hoy hacia Cuba pero, según fuentes de los servicios de seguridad rusos citada por Interfax, el estadounidense no se encontraba a bordo del avión que despegó de Moscú.

Snowden recibió de Ecuador documento de refugiado para viajar, según Assange.

Mientras, el secretario de Estado estadounidense, John Kerry, afirmó hoy en la India, donde está de visita, que espera que los países latinoamericanos y Rusia cumplan con la ley y extraditen a Snowden, a la vez que advirtió de posibles consecuencias a las autoridades de Hong Kong.

El 9 de junio Snowden reveló al diario británico The Guardian y al estadounidense The Washington Post que la NSA y el FBI tienen acceso a millones de registros telefónicos amparados en la Ley Patriota, aprobada tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos.

Posteriormente esos diarios revelaron un programa secreto conocido como PRISM que permite a la NSA ingresar directamente en los servidores de nueve de las mayores empresas de internet estadounidenses, como Google, Facebook, Microsoft o Apple, para espiar contactos en el extranjero de sospechosos de terrorismo.

Snowden salió de Hong Kong con un documento emitido por Ecuador

Asimismo, Edward Snowden recibió del Gobierno de Ecuador un documento de refugiado para poder viajar dado que Estados Unidos ha revocado su pasaporte, según dijo hoy el fundador de WikiLeaks, Julian Assange.

Reiteró que WikiLeaks está buscando también opciones de asilo para el joven en Islandia y otros países.

La huida de Edward Snowden tiene sabor de revancha para Julian Assange, según AFP

Julian Assange asegura haber ayudado al exanalista de la CIA Edward Snowden a organizar su huida, una asistencia que tiene sabor de revancha para el fundador de WikiLeaks recluido desde hace un año en la embajada de Ecuador en Londres y temeroso de caer en el olvido.

Snowden, quien denunció un espionaje electrónico masivo por parte de los servicios de inteligencia Estados Unidos, se encontraba este lunes en paradero desconocido tras no haber tomado el vuelo Moscú-La Habana que tenía reservado, pero el australiano dijo que estaba “en un lugar seguro y con buen ánimo”.

“Desafortunadamente no podemos revelar en qué país se encuentra en este momento”, agregó Assange en una teleconferencia de prensa desde la legación diplomática, explicando su silencio por “las amenazas belicosas procedentes de la administración estadounidense”.

WikiLeaks reveló el domingo que Snowden, requerido por espionaje por la justicia de Estados Unidos, les había pedido poder utilizar “su pericia legal y su experiencia para garantizar su seguridad”.

La web especializada en filtraciones anunció al mismo tiempo que el estadounidense, de 30 años, se dirigía “a Ecuador a través de una ruta segura con el fin de obtener asilo”, tras haber abandonado “legalmente” Hong Kong, su refugio desde el 20 de mayo, acompañado de “diplomáticos” y una consejera legal de WikiLeaks, Sarah Harrison.

Snowden, cuyo pasaporte fue invalidado por Estados Unidos, abandonó el domingo la ciudad china rumbo a Rusia con un “documento de paso de refugiado” que le emitió el gobierno de Quito, según explicó Assange, precisando que el proceso de asilo incluía “numerosos pasos”.

Mientras el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, confirmó el lunes que su país analizará “muy responsablemente” la solicitud, WikiLeaks precisó que el fugitivo también ha pedido asilo a otros países.

Su portavoz, Kristin Hrafnsson, citó a Islandia, donde operan organizaciones de defensa de los derechos cívicos en relación a la vigilancia de datos privados, y luego agregó con misterio: “Creo que nos vamos a abstener de decir más en este momento”.

Los gastos del viaje corrieron a cargo de WikiLeaks, sin la ayuda de ningún otro gobierno u organización, señaló Assange, quien ha calificado de “héroe” a Snowden, el hombre que tomó su relevo.

Los gastos del viaje corrieron a cargo de WikiLeaks, sin la ayuda de ningún otro gobierno u organización, señaló Assange.

La ironía de esta historia sería que gracias a la ayuda de Assange, Snowden terminara libremente su odisea en Quito, mientras el australiano lleva desde el 19 de junio encerrado en la embajada -y en particular desde que en agosto obtuvo el asilo político-, a la espera de un salvoconducto o de una solución legal que podría tardar años.

Cuando se refugió en la legación, el exhacker estaba punto de ser extraditado a Suecia como sospechoso de cuatro supuestos delitos de agresión sexual, aunque lo que él teme es una segunda entrega a Estados Unidos por los cientos de miles de documentos confidenciales estadounidenses -militares o diplomáticos- que filtró a través de WikiLeaks, especialmente en 2010.

Aunque no tuvo nada que ver con las revelaciones de Snowden, que salpicaron igualmente a los servicios de inteligencia del Reino Unido, éstas volvieron a propulsar al primer plano a Wikileaks y a su fundador, que la semana pasada celebró un año de encierro.

“Tengo una simpatía personal hacia el señor Snowden por haber vivido una experiencia similar”, declaró Assange cuando se le preguntó sobre lo que motivó la ayuda de su organización a Snowden.

Refiriéndose a la acusación de traidor que le lanzó el secretario de Estado estadounidense, John Kerry, el australiano afirmó, equiparándolo con su labor en WikiLeaks: “No es un traidor, no es un espía, es informador que ha dicho al público una importante verdad”.

Con información de AFP y EFE.