Publicado el 29 de jun de 2013 9:49 am |

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Foto: China Daily

(Moscú, 29 de junio. EFE) - El extécnico de la CIA Edward Snowden cumplió hoy su sexto día “perdido” en la terminal de tránsito del aeropuerto moscovita de Sheremétievo, mientras se desconoce si EEUU aceptará las condiciones que ha puesto el padre del fugitivo para que su hijo comparezca ante la Justicia estadounidense.

Una fuente que la agencia rusa Interfax califica de “conocedora de la situación” aseguró hoy que el también excontratista de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) estadounidense no podrá abandonar Rusia al menos hasta que se reúna con diplomáticos de alguno de los dos países que podrían darle asilo, Ecuador y Venezuela.

“A día de hoy, su estatus no está definido jurídicamente. Para legalizarlo, debería salir del aeropuerto y dirigirse a (una) embajada -algo que no puede hacer al tener el pasaporte anulado- o esperar otro encuentro con diplomáticos latinoamericanos” dispuestos a desplazarse a Sheremétievo, explicó la fuente.

No obstante, subrayó, “ni diplomáticos ecuatorianos ni venezolanos le han comunicado a él o a las personas que le acompañan planes de mantener tal encuentro. Por tanto, la concesión de asilo en uno u otro país es una cuestión abierta. Mientras sea así, no puede salir de Sheremétievo ni comprar un billete de avión”.

La posibilidad de recalar en Ecuador -país que ya da protección al fundador del portal WikiLeaks, Julian Assange- es más factible después de que Quito renunciara a las preferencias arancelarias que tenía con Estados Unidos.

Otra puerta que puede abrirse ante Snowden es Venezuela, cuyo presidente, Nicolás Maduro, ha asegurado que “casi seguro” daría asilo al estadounidense si éste lo solicitara.

El mensaje de Maduro, quien acudirá a Moscú el próximo lunes para participar en el Foro de Países Exportadores de Gas, ha sido entendido por los expertos como una invitación de facto para que el extécnico de los servicios secretos estadounidenses pida refugio a Caracas.

En cualquier caso, el que el hombre que destapó una trama de espionaje masivo de las comunicaciones telefónicas e internet por parte de Estados Unidos y Reino Unido se refugie en Latinoamérica ya no se da por descontado, después de que su padre, Lonnie Snowden, abriera ayer la puerta a la vuelta del fugitivo a su país.

La familia del extrabajador de la Agencia Central de Información (CIA) ha puesto tres condiciones al Departamento de Justicia estadounidense para el regreso del joven informático: “que no se le detenga ni encarcele antes del juicio, que no se le someta a secreto de sumario”, lo que le impediría hablar con la prensa del caso, y que pueda “elegir el lugar” del juicio.

Por otra parte, la situación de Snowden puede impulsar la firma de un tratado de extradición entre Rusia y Estados Unidos, declaró hoy una fuente conocedora de los hechos a la agencia Interfax.

“Precisamente la falta de tal acuerdo es lo que no permite a las autoridades rusas contemplar la entrega del agente fugitivo de los servicios secretos (estadounidenses), ‘perdido’ en el aeropuerto de Sheremétievo”, aseguró la fuente.

Agregó que “la parte estadounidense, aunque diga lo contrario, tampoco se da prisa en remitir a Moscú una solicitud oficial para la extradición de su ciudadano privado de pasaporte” y que, según las autoridades rusas, debería ser cursada por el Departamento de Justicia de EE UU.

La fuente recordó que ya en mayo del año pasado la Fiscalía general de Rusia ofreció a los estadounidenses formalizar un tratado bilateral de extradición como garantía para “alcanzar un nuevo nivel en la cooperación en el ámbito de la lucha contra el crimen”.

El fiscal general ruso, Yuri Chaika, entregó entonces la propuesta de borrador del tratado a su homólogo estadounidense, Eric Holder, pero “lamentablemente, la parte rusa no ha recibido respuesta de las autoridades de Estados Unidos”, recalcó la fuente.

Al parecer, Washington rehúsa firmar un tratado con Moscú, debido a que la Constitución de Rusia prohíbe la entrega de sus ciudadanos a otros países, aunque hayan cometido delitos muy graves en territorio extranjero.