Publicado el 01 de jul de 2013 4:08 am |

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Foto: Foto: Carlos Garcí­a Rawlings / Reuters

(Portoviejo, Ecuador, 01 de julio. AP).— Edward Snowden, excontratista de la NSA y buscado por filtrar información secreta de Estados Unidos, está en Moscú bajo protección de las autoridades rusas y aunque infringió la ley merece que se considere su asilo, afirmó el domingo el presidente Rafael Correa en declaraciones a The Associated Press.

En una entrevista con la AP, en la ciudad de Portoviejo, el mandatario ecuatoriano señaló que “en principio Snowden sigue en Moscú… es decisión de las autoridades rusas, no tiene pasaporte, desconozco las leyes rusas (y) no sé si puede salir del aeropuerto, tengo entendido que no”.

Correa aseguró que Snowden “al menos merece que se considere el asilo muy seriamente. Si bien pudo haber infringido leyes norteamericanas —soy muy respetuoso de los demás países y sus leyes y creo que alguien que infringe la ley tiene que asumir sus responsabilidades— también creemos en los derechos humanos, el debido proceso y la legitimidad de la acción”, acotó Correa.

“Revelar que se está espiando al pueblo norteamericano y a países soberanos, está develando una acción antiética, es un atentado a los derechos humanos, a la soberanía de los estados, y ese es un factor que debe ser considerado, no quiero anticipar un criterio pero el asilo merece ser considerado”, dijo el mandatario.

Reconoció que otra cosa es un traidor que ha vendido información para lucrar y hacer daño a su país, y en ese caso “ni siquiera se puede pensar en considerar el asilo”.

“En este momento está bajo el cuidado de las autoridades rusas. Si llega a una embajada ecuatoriana analizaremos la solicitud de asilo”, señaló.

Correa aclaró que “no he sabido que Snowden estaba camino a Ecuador. Estaba en Hong Kong, no sé por qué fue a Rusia, y ante la desesperación de que le iban a quitar el pasaporte e iba a ser capturado, nuestro cónsul (en Londres) comete un grave error y le da un salvoconducto sin ninguna validez, sin conocimiento del gobierno y sin autorización”.

Expresó que ese funcionario, Fidel Narváez, “tiene que asumir esta grave responsabilidad porque no podía hacer eso”.

“No es creíble que un ministro o el propio presidente desautoricen el documento emitido por el cónsul (Fidel Narváez), porque ningún cónsul va a pasar por encima a su embajador, al canciller y al presidente, y menos aún en una cosa de semejante envergadura, eso no es lógico”, dijo a la AP Santiago Basabe, analista y profesor de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso).

Basabe agregó: “También creo que el gobierno empezó a dimensionar en qué se estaba metiendo, cómo estaba manejando las cosas y las consecuencias que esto podría traer. Entonces retrocede y no lo van a decir, porque ellos jamás van a decir eso, pero creo que empezaron a encenderse las señales de alarma por parte de gente muy cercana al gobierno”.

Correa informó el sábado que recibió una llamada telefónica del vicepresidente estadounidense Joe Biden acerca de esta situación.

“Nos limitamos al caso Snowden y a lo que pide Estados Unidos. (Biden aseguró) que Snowden ha infringido las leyes de Estados Unidos, que ha puesto en peligro su seguridad y que es un fugitivo de la justicia”, dijo a la AP el presidente ecuatoriano al relatar el diálogo.

Agregó que “me agradó mucho la llamada” al tiempo que explicó que “estábamos muy molestos, porque por recibir la solicitud de asilo, que es un derecho humano que está en nuestra Constitución, recibimos (intentos de) chantaje, ataques, insolencias. Trataron de chantajear a un país por el delito de haber recibido una solicitud de asilo”.

Dijo que la conversación se desarrolló en el marco de “una cordialidad grande y una visión distinta, realmente nos agradó mucho”.

Correa señaló que los problemas son si se captura o no a Snowden o lo que hacen “los malvados países como China, Rusia y Ecuador”, pero no el caso de espionaje “más grande de la historia de la humanidad, el espionaje masivo al pueblo norteamericano contra sus derechos humanos y contra la soberanía de esos estados”.

“Los aliados regionales de Ecuador no se han pronunciado ni han dado señales de apoyar la decisión del gobierno ecuatoriano, opinó Franklin Ramírez, catedrático de la Flacso, quien agregó que al inicio el caso Snowden fue “una decisión precipitada, pero Ecuador ha ido afinando su posición respecto a su soberanía y considerando que hay riesgos y que se trata de una decisión complicada”.

Debido a las presiones en torno a este caso, el jueves el gobierno ecuatoriano renunció de manera “unilateral e irrevocable” a las preferencias arancelarias que beneficiaban productos ecuatorianos de exportación a Estados Unidos.

Al preguntársele sobre la libertad de expresión en Ecuador, tras la aprobación de una nueva ley que medios y gremios de periodistas nacionales y extranjeros consideran restrictiva para el ejercicio periodístico, Correa dio su punto de vista.

Esa ley “no ataca la libertad de prensa, la promueve. La prensa miente, manipula. Lo que busca la ley es una buena prensa, la libertad de expresión, busca que se diga la verdad, eso a la buena prensa le agrada, la mala está preocupada”, afirmó.

Añadió que la nueva ley “reemplaza a una ley de la dictadura de los años 1970 que tenía controles y que podía cerrar medios. La nueva ley está acorde a la Constitución y los tratados internacionales. Esta nueva ley fue pedida por el pueblo ecuatoriano, pero la oposición bloqueó cuatro años la ley para que no se aplicara”, puntualizó.