Publicado el 25 de ago de 2013 10:56 am |

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Foto: Elimparcial.com

(Villahermosa, 25 de agosto – AFP).- El descarrilamiento de un tren de carga en Tabasco, un estado del sureste de México, en el que viajaban migrantes indocumentados hacia Estados Unidos dejó al menos seis muertos y 22 heridos, informaron este domingo autoridades mexicanas, que siguen buscando otras posibles víctimas.

“El último reporte que recibimos de Protección Civil de Tabasco es de seis muertos” y “las labores de búsqueda continúan”, dijo a la AFP un vocero de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) de ese estado.

De su lado, el coordinador de Protección Civil del gobierno federal, Luis Felipe Puente, dio cuenta a través de Twitter de 22 heridos, aunque anteriormente había informado de 35, de los cuales 16 eran de gravedad.

El ferrocarril “llevaba principalmente chatarra pero indiscutiblemente había muchos (migrantes) que iban en este tren”

Más tarde, Puentes publicó una lista preliminar que precisa que entre los lesionados hay 17 hondureños de entre 19 y 54 años. Quince de ellos están internados en el Hospital Regional de Las Choapas, el más cercano al siniestro, y dos en el de Coatzacoalcos, ambos en el vecino estado de Veracruz (este).

En cuanto a los fallecidos, un vocero del gobierno de Tabasco dijo a la AFP que hasta el momento se tienen reportados “cuatro hondureños” entre las seis víctimas mortales, aunque ni autoridades federales de México ni consulares de Honduras lo han confirmado.

El ferrocarril “llevaba principalmente chatarra pero indiscutiblemente había muchos (migrantes) que iban en este tren (…) posiblemente tengamos más fallecidos”, dijo Puente a la radio Formato 21.

Relaciones Exteriores emitió un comunicado lamentando el accidente e indicando que “se vieron afectados nacionales de algunos países hermanos de Centroamérica”, a cuyos gobiernos ya ofreció información y apoyo.

A través de su cuenta de Twitter, el presidente Enrique Peña Nieto expresó su “pésame a los familiares de quienes perdieron la vida en este accidente”.

“Se vieron afectados nacionales de algunos países hermanos de Centroamérica”

El accidente ocurrió hacia las tres de la madrugada del domingo a la altura del municipio de Huimanguillo (Tabasco), en una zona pantanosa adonde “sólo se puede acceder por aire o lancha”, comentó a la AFP un vocero de la SSP.

A bordo de lanchas, llegaron al lugar la policía, el ejército y un cuerpo de paramédicos, quienes con pinzas hidráulicas realizaban el rescate de los sobrevivientes.

Según las autoridades, se volcaron ocho de los 12 vagones que la máquina transportaba, mientras imágenes transmitidas por la prensa local muestran al ferrocarril volcado sobre la espesa vegetación tropical de la zona.

Hasta el momento no se ha determinado de forma oficial la causa del descarrilamiento aunque los medios indican que pudo deberse a un exceso de velocidad y a la constante lluvia.

Un periplo que puede costar la vida

Por la ruta ferroviaria que va desde la frontera mexicana con Guatemala hasta la norteña con Estados Unidos transitan trenes de carga sobre los que viajan diariamente cientos de migrantes clandestinos.

Por las graves condiciones de inseguridad que los migrantes afrontan en este periplo, incluidos asaltos de grupos armados o caídas, a este tipo de tren se le conoce como “La Bestia”.

Este domingo, en el momento del accidente viajaban “unos 300 migrantes indocumentados”, dijo a la AFP un portavoz de Protección Civil de Huimanguillo, aunque las autoridades nacionales no han precisado este dato.

Asediados por la violencia que viven en sus países por parte de pandillas o cárteles narcotraficantes y desesperados por la falta de oportunidades para ganarse la vida, se calcula que unos 140.000 extranjeros ingresan de manera ilegal cada año a México buscando alcanzar territorio estadounidense, la mayoría centroamericanos.

También hay quienes deciden emprender este viaje desde Sudamérica e incluso China, India o países europeos como Rumanía.

Debido a sus escasos recursos para afrontar el viaje y a los controles migratorios en carreteras, muchos de estos viajantes clandestinos deciden subirse a “La Bestia” a menudo a pleno galope.

Los indocumentados pasan días enteros sobre su lomo, padeciendo hambre, sed y extorsiones de criminales que les exigen 100 dólares o más por dejarlos permanecer en el ferrocarril.

En Tabasco, por donde pasa el tren al ras de ríos y pantanos que bordean al Golfo de México, opera el cártel mexicano de Los Zetas, al que se señala como responsable de los peores crímenes contra los migrantes, como el asesinato a sangre fría de 72 centro y suramericanos en un rancho del norte del país en 2010.

Los indocumentados se exponen también a robos, raptos para pedir dinero a sus familiares en Estados Unidos o Centroamérica y a que los obliguen a traficar droga o prostituirse. Además, son frecuentes los abusos por parte de autoridades policiales mexicanas.

Respecto a los accidentes, el sacerdote Tomás González, director de un refugio para indocumentados en Tenosique (Tabasco) -a unos 280 km al sur de Huimanguillo- dijo que no recuerda uno tan grave como el del domingo.

“Cada rato se sale el tren (de la vía), pero cuando se voltea es muy dañino. Llovía y era de madrugada, quizás (los migrantes) iban durmiendo”, dijo a la AFP González, más conocido como Fray Tormenta, por su firmeza en la defensa de los migrantes frente al asedio de criminales y autoridades.