Publicado el 31 de ago de 2013 7:30 am |

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Foto: AP Images

(Ciudad de Vaticano. 31 agosto. AFP) – El papa Francisco nombró este sábado al italiano Pietro Parolin, nuncio en Venezuela, en el cargo de secretario de Estado, número dos del Vaticano, en sustitución del controvertido Tarcisio Bertone, anunció la Santa Sede.

“El Santo Padre Francisco aceptó (…) la renuncia de su Eminencia el cardenal Tarcisio Bertone”, anunció la Santa Sede en un comunicado.

El nombramiento de monseñor Parolin, de 58 años, que desde 2009 era nuncio (embajador del Vaticano) en Venezuela, se produce antes de una esperada reforma de la Curia –el gobierno del Vaticano–, frecuentemente criticada por su opacidad y sus escándalos.

Oriundo de Venecia, y ordenado sacerdote en 1980, Parolin, reemplazará a Bertone desde el 15 de octubre. Parolin, es relativamente joven para las altas esferas del Vaticano, lo que, según los observadores, podría contribuir a una renovación del gobierno en la Iglesia.

El próximo secretario de Estado trabajó anteriormente en México y en Nigeria, así como en asuntos delicados, como las relaciones con la China comunista, Vietnam e Israel.

El cardenal Bertone, de 78 años, llegó al puesto de secretario de Estado en 2006, al ser nombrado por el papa Benedicto XVI, junto al cual afrontó todos los escándalos que sacudieron a la Iglesia católica en los últimos años: escándalos de pederastia, Vatileaks, reforma de las finanzas del Vaticano.

En un contexto de rivalidades e intrigas en las esferas del Vaticano, este salesiano fue acusado de errores de gestión, de favoritismo y de adoptar decisiones cuestionables, aunque nunca se cuestionó su honradez.

Desde la elección en marzo del papa argentino, una amplia reorganización de la Curia está en marcha. Francisco nombró varias comisiones encargadas de abordar la reforma de esta institución y del banco del Vaticano. Las grandes líneas de la reforma de la Curia se darán a conocer a principios de octubre.

La Curia tiene actualmente un importante rol de supervisión, pero podría ver reducidos sus poderes en beneficio de una mayor colegialidad en el Vaticano.

“Siento el peso de la responsabilidad que me incumbe para una misión difícil y exigente, ante la cual pobres son mis fuerzas y débiles mis capacidades”, reaccionó Parolin en el mismo comunicado, agradeciendo al Papa por su “confianza”.

Según el experto en asuntos religiosos Gianni Valente, Parolin se inscribe “en el verdadero espíritu de la diplomacia vaticana”. “Estará bien situado para proporcionar su sabiduría y su lucidez para promover la paz” en el mundo, escribe Valente en el sitio Vatican insider.

La tradición marca que los nuevos papas ree mplacen, más o menos de manera rápida, al secretario de Estado nombrado por su predecesor. Además, el cardenal Bertone había sobrepasado ya la edad límite, de 75 años, para la jubilación de los altos responsables.

En cambio, el papa confirmó el sábado en la dirección de la Casa Pontificia –encargada de las audiencias y de la logística– a un cercano colaborador de Benedicto XVI, monseñor Georg Gänswein. Éste sigue siendo secretario particular del papa alemán, que se retiró a un monasterio en el interior del Vaticano instaurando, tras su histórica dimisión, una inédita cohabitación entre el Papa “emérito” y el Papa en ejercicio.

Al margen de Monseñor Bertone, el Papa confirmó al conjunto de los responsables de la Secretaría de Estado. Por el momento, el cardenal Bertone sigue siendo camarlengo, un rol crucial en caso de muerte o dimisión de un pontífice.