Publicado el 20 de sep de 2013 6:28 pm |

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Foto: AFP / Archivo

(Asunción, 20 de septiembre- AFP).- El presidente de Colombia Juan Manuel Santos ofrece impunidad a las Farc al negociar con ellos bajo la tutela del “castro-chavismo”, sostuvo su antecesor Alvaro Uribe (2002-2010) en una entrevista con la AFP en Asunción.

“(Santos) le ha ofrecido impunidad al terrorismo de las Farc”, subrayó el ex presidente colombiano que rechaza las negociaciones iniciadas por el gobierno con la guerrilla en Cuba.

Aseguró que cuando él dejó la presidencia, la guerrilla “quedó reducida, arrinconada, y el país mejoró sustancialmente”.

Agregó que con las negociaciones abiertas por su sucesor se la potencia nuevamente “y abre el camino al castro-chavismo” en su país.

“El gobierno actual de Venezuela, el chavismo-madurista, ha sido cómplice del terrorismo colombiano. El presidente Santos como Presidente lo sabía. Sin embargo, los graduó como promotores de la paz”, puntualizó el exjefe de Estado.

Visiblemente contrariado con su sucesor, preguntado si la llegada al poder de Santos fue su responsabilidad, contestó: “Imagínese que lo elegimos. Lo digitamos en el corazón de los electores para que votaran por él. La verdad es que los colombianos le dieron un mandato contundente para continuar nuestras políticas de seguridad e inversión en la parte social. El Presidente se ha apartado de esas políticas. Eso me ha obligado a asumir una actitud crítica”, manifestó.

Uribe anunció a principios de semana su plan de regresar a la política y presentar su candidatura a una banca en el Senado por su nuevo partido Centro Democrático, para enfrentar a la agrupación de Santos, quien probablemente se postulará a la reelección en 2014.

Abogado y hacendado de 61 años, Uribe no puede optar a un nuevo mandato presidencial tras haber gobernado en dos periodos sucesivos.

A Uribe se le ha vinculado con los extintos grupos paramilitares de derecha, y hace dos semanas el magistrado Rubén Pinilla anunció que pedirá a la comisión de acusaciones de la Cámara de representantes (baja) -juez natural de los presidentes en Colombia- que le indague por su participación en la promoción de esas organizaciones.

Además, uno de los precandidatos presidenciales de su movimiento Centro Democrático, Luis Alfredo Ramos, fue detenido a fines de agosto por presuntos vínculos con paramilitares.

“De la violencia ideológica al mercenarismo”

Recordó que la guerrilla marxista viró “de una violencia ideológica de los años sesenta a un mercenarismo narcotraficante” con el que no se puede transar.

“Los guerrilleros hicieron esa evolución. Cometieron los más atroces delitos: desde el reclutamiento de niños, violación de niñas, instalación de carros bombas. Qué diferencia puede haber entre los carros bomba que ordenaba colocar (el narcotraficante) Pablo Escobar y los carros bomba que manda colocar las Farc”, explicó.

En su libro “No hay causa perdida”, el exgobernante se describió a sí mismo como “uno de los muchos colombianos que ha sufrido por culpa de la violencia”. Su padre Alberto Uribe murió en 1983, cuando tenía 50 años, en un intento de secuestro atribuido a las Farc.

Ellos quintuplicaron sus actos como grupos terroristas. Como tal los combatió nuestro gobierno y como tal disminuyeron. Los problemas (en su administración) no quedaron resueltos pero estaban en camino de solución”, aseveró Uribe, cuya lucha contra las guerrillas y el narcotráfico contó con la asistencia militar de Estados Unidos.

El combustible de la droga

Advirtió que la violencia no va a acabar porque tanto la guerrilla, los paramilitares como los narcotraficantes “tienen como combustible la droga”.

Preguntado si no se plantea discutir la legalización de las drogas como lo hace Uruguay en su Parlamento, dijo que es posible que cuando el Estado se encargue de distribuirlas “los grupos criminales sigan con las otras drogas. Hay 1.800″, especificó.

No obstante dijo estar de acuerdo en que la política prohibicionista no debe ser “una política de brutos” pero que legalizar la marihuana o la cocaína es la antesala “de la esclavitud del ser humano”.

“En el 100% de los asesinatos, los sicarios actúan al influjo de las drogas en combinación con el alcohol. Las drogas alienan. No entiendo que los legalizadores hablen de respeto al libre desarrollo de la personalidad de las personas el consumir drogas, a sabiendas que conduce al individuo a la esclavitud”, fundamentó Uribe.

La OEA ignora sus compromisos

Preguntado si sus diferencias con los presidentes Nicolás Maduro (Venezuela), Rafael Correa (Ecuador) y Daniel Ortega (Nicaragua) son más bien ideológicas, no dudó en responder que durante su gobierno se comprobó que Venezuela, dijo, alberga terroristas que cometen actos criminales en Colombia.

“Hemos capturado a varios de ellos. Ello nos generó enfrentamientos con el gobierno de Venezuela y nos obligó a presentar demanda ante la OEA. En Venezuela se opera una democracia de fachada”, denunció.

Según sostuvo, “en la última elección se ha observado una prueba inobjetable de fraude”, para la victoria de Maduro ante su rival Henrique Capriles.

Cuestionó el propio sistema interamericano porque, señaló, “ignora los compromisos contra el terrorismo por temor al castro-chavismo“.

“El sistema interamericano parece más sometido a las ideologías que vinculado a las normas. En la OEA no se hace respetar su carta pero es servil al chavismo”, dijo el exjefe de Estado.

Finalmente, calificó de “actitud timorata” la de muchos conocidos mandatarios “elegidos en base a valores democráticos”.

“Lo primero que hacen es salir de viaje a Cuba a rendirle honores al terrorist…, a la dictadura…”, se corrigió enseguida Uribe.

Uribe presentó en la capital paraguaya la obra “La pasión de Lucrecia” del político Mateo Balmelli, perteneciente al opositor partido Liberal local, en la que que recrean los tiempos de la dictadura del general Alfredo Stroessner (1954/89).