Publicado el 02 de ago de 2012 5:29 pm | 2.603 lecturas
(LONDRES, 2 de agosto. AFP) – El presidente ruso, Vladimir Putin, y el primer ministro británico, David Cameron, constataron sus desacuerdos sobre Siria el jueves en Londres, antes de concurrir juntos a las finales olímpicas de judo, deporte de predilección del mandatario ruso.
“Ha habido algunas diferencias en las posiciones que hemos tomado sobre el conflicto en Siria”, dijo Cameron a la prensa. “Ambos deseamos el fin del conflicto y una Siria estable, y continuaremos conversando a través de nuestros cancilleres para seguir adelante”, estimó.
Rusia ha bloqueado en tres ocasiones resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU que amenazaban a Siria con sanciones. Por su parte, Putin aseguró que había puntos de convergencia en lo relativo a Siria. “Nos pusimos de acuerdo para seguir trabajando, con el fin de encontrar una solución viable”, afirmó.
Putin estaba de visita el jueves en el Reino Unido por primera vez en siete años para asistir a las finales olímpicas de judo, su deporte de predilección. Cuando los combates entre insurgentes y las fuerzas del régimen siguen en Alepo, la segunda ciudad siria, Cameron quería tratar de acercar la postura del presidente ruso a la de las potencias occidentales durante una entrevista en Downing Street.
Rusia, aliado de Damasco, ha bloqueado en tres ocasiones resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU que amenazaban a Siria con sanciones. Moscú también ha seguido entregando armas al régimen del presidente Bashar al Asad. Reino Unido, al igual que su socios occidentales, desea que Bashar al Asad abandone el poder para permitir una transición pacífica.
Cameron ya había tenido ocasión de tratar el tema con Putin en junio durante la cumbre del G20 en México. Entonces dio a entender que el presidente ruso no quería ver a Asad mantenerse en el poder, pero fue desmentido por el portavoz del Kremlin. “Digamos que se trata de un error de traducción”, explicó.
Putín había visitado ya Londres en viaje oficial en 2003, y en 2005 fue a Escocia para una cumbre del G8. El presidente ruso también quería aprovechar la visita para evocar las perspectivas de cooperación económica y energética. Y también de satisfacer su amor por el judo (es cinturón negro) al asistir a las finales olímpicas junto a Cameron.
El hombre fuerte de Rusia, al que le gusta mostrar una imagen viril, a menudo aparece en los medios luchando con judocas en su país. Cameron también esperaba que este intermedio deportivo le permitiera cerrar grandes contratos. “Mi principal prioridad es cerrar esos contratos” y “no concentrarme en lo que ocurra en el tatami”, explicó recientemente.
Durante su visita a Moscú a finales de 2011, cerró contratos por valor de más de 300 millones de libras (348 millones de euros).
Tras la victoria de Vladimir Putin en las presidenciales de marzo, le llamó para indicarle estar impaciente por trabajar con él para “superar los obstáculos en las relaciones entre los dos países y construir lazos políticos y comerciales más fuertes”. Desde el asesinato en 2006 en Londres del exagente ruso Alexandre Litvinenko, muy crítico con Moscú, las relaciones ruso-británica han sido muy tumultuosas.
