Publicado el 12 de ago de 2012 5:01 pm | 18.119 lecturas
(Londres, 12 agosto. DPA) - El oro del esgrimista Rubén Limardo salvó el desempeño de una Venezuela en transición en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, donde algunos deportistas denunciaron desorden entre los dirigentes.
Venezuela ganó sólo una medalla en Londres, pero sirvió para que el himno nacional sonara en el pabellón ExCel londinense y la sequía de triunfos “vinotintos” terminara 44 años después del oro del boxeador Francisco Rodríguez en Ciudad de México 1968.
“Nunca lo dudé“, dijo Limardo, de 27 años, después ganar en la categoría espada al noruego Bartosz Piasecki por 15-10. Su triunfo suponía la superación instantánea del resultado de Pekín 2008, donde Venezuela se fue decepcionada tras conquistar sólo un bronce en taekwondo.
Bajo el gobierno de Hugo Chávez, Venezuela ha puesto en marcha un programa destinado a mejorar el desempeño deportivo del país, apoyado entre otras cosas en más de 15.000 entrenadores cubanos y en fuertes inversiones del Estado.
El esfuerzo no tuvo el resultado esperado hace cuatro años, cuando el país bolivariano llevó a Pekín una delegación récord de 109 atletas confiando en lograr un desempeño histórico: “La dirección técnica, sin ningún tipo de complejo, ha dicho que vamos por cinco medallas”, dijo el presidente del Comité Olímpico Venezolano (COV), Eduardo Álvarez, antes de que se iniciaran los Juegos en la capital china.
Esta vez, el dirigente fue mucho más comedido y se planteó como objetivo superar la actuación de China.
Venezuela llevó en esta ocasión una delegación mucho más pequeña, de 69 atletas. La exclusión del programa olímpico del béisbol y el sóftbol, la no clasificación en ningún deporte de conjunto y la reducción de atletas por parte del Comité Olímpico Internacional obligaron a achicar los números.
“Estamos satisfechos con los resultados, aunque nos hubieran gustado quizá algunos mejores resultados en deportes como el boxeo o la lucha”, admitió a dpa Álvarez.
“Pero también hay que destacar la clasificación para la final del relevo 4×400 de Venezuela en el atletismo, donde es muy difícil clasificar en América, con países como Estados Unidos, Brasil, Argentina o la misma Colombia”, dijo el presidente del COV.
“O las pesas venezolanas, donde tenemos deportistas de 23 años que son un abreboca de lo que puede venir en el futuro”, señaló.
El 20 por ciento de la delegación venezolana saldrá del equipo en el próximo ciclo olímpico. “Es un momento de renovación, por supuesto”, aseguró Álvarez.
También hubo problemas. Algunos deportistas criticaron al COV de “desorden” y de falta de apoyo, entre ellos el mismo Limardo.
“No hay ningún desorden”, se defendió Álvarez. “Nosotros tratamos de salvar el desorden que otros hicieron”. “Y es irresponsable quejarse porque el atleta debe estar enfocado en competir”, criticó.
