Publicado el 14 de nov de 2012 9:22 am |

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Foto: EFE/Archivo

(Caracas, 14 de noviembre. Noticias24) – No sólo especies como peces, ballenas y aves deben adaptarse al ruidoso mundo del hombre, sino también los pequeños saltamontes, que han alterado sus melodías para que sean escuchados por encima del tráfico y la bulliciosa ciudad, según los resultados de un estudio realizado por la revista Functional Ecology, de la Sociedad Ecológica Británica.

Es la primera vez que un estudio revela este comportamiento de los insectos, que emiten sus sonidos para señalizar su territorio, advertir a los depredadores o aparearse.

Ulrike Lampe y sus colegas de la Universidad de Bielefeld en Alemania atraparon 188 machos de saltamontes Chorthippus biguttulus, la mitad provenientes de lugares tranquilos y la otra mitad de zonas junto a las carreteras más transitadas, de los que se diferenció notablemente sus canciones.

“Descubrimos que los saltamontes de hábitats ruidosos aumentan el volumen”

Para lograr que emitieran sonidos de cortejo, expusieron a los machos y hembras para grabarlos, y de casi 1.000 grabaciones los insectos que vivían en zonas tranquilas producían sonidos diferentes a los que vivían en la ciudad.

Lampe, el encargado del estudio explicó que “los saltamontes producen canciones que incluyen componentes de alta y baja frecuencia. Descubrimos que los saltamontes de hábitats ruidosos aumentan el volumen de la parte inferior de la frecuencia de su canto, lo cual tiene sentido, ya que el ruido de la carretera puede enmascarar las señales en esta parte del espectro de frecuencias”.

De esta forma concluyen que el ruido de los vehículos puede interferir en el apareamiento y “podría evitar que las hembras escuchasen las canciones de cortejo masculino correctamente, que reconozcan a los machos de su misma especie o poner en peligro la capacidad de las hembras para estimar cuán atractivo es un macho a partir de su canción”.

Cabe destacar que el modo en que esta especie produce sus chirridos es a través del roce de patas traseras contra una vena que sobresale en sus alas delanteras para atraer a sus parejas.

Con información de ABC.es