Publicado el 22 de ene de 2013 11:38 am |

  comentarios

Foto: picture-alliance/chromorange

(San José, 22 de enero. EFE) – Las autoridades costarricenses iniciaron este martes una investigación formal para determinar qué causó la muerte de unas 280 tortugas marinas en Golfo Dulce, en el Pacífico sur, y que fue denunciada por la organización ambientalista Widecast.

El ministerio de Ambiente informó hoy que abrió una investigación a cargo del viceministerio de Agua y Mares, cuyo titular, José Lino Chaves, convocó a una reunión urgente a autoridades del Servicio Nacional de Guardacostas, del Sistema Nacional de Áreas de Conservación y a varias organizaciones especializadas en temas marinos.

“El objetivo inicial es recabar información y comprobar si se trató de una hecho provocado por acción humana”, señala un comunicado oficial.

La alerta sobre el hallazgo de las tortugas muertas fue dada por la organización ecologista Widecast, que a su vez recibió el informe de parte de vecinos de la zona, en la Península de Osa.

Los reportes de los ambientalistas detallan que junto a las tortugas también han aparecido otros ejemplares como el pez vela y marlin.

“Este varamiento masivo nos tiene en alerta, en particular porque hoy mismo recibimos la comunicación de la Autoridad de Recursos Marinos de Panamá (Arap) que nos informa de un hecho similar, con muerte masiva de tortugas lora en zonas como el Golfo de Chiriquí, Coiba y Puerto Armuelles”, aseguró el presidente de Widecast, Didier Chacón.

“Si este es el caso, estaríamos frente a un hecho que afecta a dos países y por tanto el caso toma mayor relevancia y es aún más urgente determinar las causas de este hallazgo”, añadió.

Aún no se puede determinar la causa de la muerte de los quelonios, pero algunas hipótesis apuntan a la pesca incidental como la culpable, por el uso de líneas de pesca de arrastre de varios kilómetros.

“Este hallazgo coincide precisamente con reportes sobre la presencia reiterada de al menos once barcos de palangre, capturando ilegalmente con carnada viva en esa zona”, señaló Chacón a medios locales.

Según Chacón, una sola línea de pesca tiene la capacidad de causar la muerte a estos animales.