Publicado el 25 de feb de 2013 9:39 am |

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Foto: Dailymail

(Caracas, 25 de febrero. Noticias24).-La dueña de Barney no sabía por qué su cachorro se había puesto tan indispuesto después del fabuloso paseo por la playa, en el que se mostró muy alegre.

Así que el día siguiente decidió llevar a Barmey al veterinario, quien decidió hacerle una radiografía y ¡Sorpresa! consiguió 109 piedras en el estómago del perro.

Todo parece indicar que Barney aprovechó su caminata a orillas del mar para, escondido de sus dueños, disfrutar de lo que consideró unas suculentas rocas.

Tras el incidente, el perro debió someterse a una intervención quirúrgica para extraer las piedras.

Con información de Dailymail

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