Publicado el 26 de ago de 2013 9:01 pm |

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(Sídney, 26 de agosto – AFP).- En Australia, algunas serpientes de las más venenosas del mundo se instalan directamente en las viviendas y allí viven tranquilas hasta que son descubiertas… a menudo entre alaridos.

El país alberga algunas de las especies de serpientes más venenosas del mundo, como la mortal serpiente marrón, que vive en áreas urbanas, donde busca en los cubos de basura a presas como ratas y ratones.

Y suelen pasar el invierno enroscadas cómodamente en un granero o en un refugio de jardín, a menos que los habitantes las descubran, casi siempre por casualidad.

El encuentro no los deja de piedra. “Algunas personas se mueren de miedo, se ponen a chillar“, cuenta Andrew Melrose, un especialista de serpientes de Sídney, que a menudo tiene que intervenir.

Incluso “piensan en vender su casa y mudarse a lugares como Nueva Zelanda, donde no hay serpientes”, explica.

Sin embargo, los humanos muchas veces han estado compartiendo casa con los reptiles durante años sin saberlo. Y los descubre por alguna circunstancia particular, como una mudanza o unas obras en la casa, apunta Melrose.

En Australia viven animales que figuran entre los más venenosos del mundo: serpientes, como el temible taipán, arañas, pulpos, medusas… que pueden matar a un humano en cuestión de minutos.

Sin embargo, son contados los muertos por mordedura de serpiente, de uno a cuatro por año, porque estos animales rehuyen el contacto con el hombre.

“La mayor parte del tiempo no vemos a las serpientes”, subraya Ken Winkel, director de la Unidad de Investigación sobre venenos de la Universidad de Melbourne (sur).

“Nosotros somos más una amenaza para las serpientes australianas que lo contrario. Un australiano medio tiene pocas posibilidades de ver en su vida una serpiente peligrosa”, señala.

Infografía: AL/VB JS/MHC/MLM/ESE / AFP

La mayoría de los accidentes graves se producen en el campo o en interior del país, aunque a veces también en medio urbano.

Winkel cita el caso de una anciana que murió por una mordedura de una serpiente tigre cuando se ocupaba de sus cultivos de maracuyá en Melbourne en 2003, y de un joven de 16 años por mordedura de una serpiente marrón en Sídney en 2007.

El taipán vive principalmente en el interior. La marrón o pseudonaja textilis, de más de dos metros, es menos peligrosa pero ocasiona más muertes en Australia porque está más extendida por el territorio.

“Es una serpiente muy común en todo el continente australiano y no es exigente con las comidas“, según Finkel, que añade que esta especie sobrevive sin problemas en zonas urbanas.

Aunque las serpientes suelen rehuir a los humanos, la curiosidad de los niños puede suponer un problema.

En 2012, un niño de 3 años del Estado de Queensland (noreste) se libró de un ataque al encontrar unos huevos, que guardó en una caja de plástico en un armario. Los huevos eran de serpiente marrón oriental y tuvo suerte de que no le mordieran.

La mayoría de las llamadas que recibe Melrose son de gente que dice tener una serpiente marrón en su casa o en el jardín, pero en la mayoría de los casos no son de la especie mortífera, sino serpientes marrones comunes o lagartos.

Recomienda no molestarlos. “No son peligrosos” y “en muchas zonas viven en perfecta armonía con los habitantes“, asegura.

Jim y Carolyn Bland han compartido durante años su casa de Sídney con un nido de serpientes que vivían cómodamente sobre sus cabezas.

Encontramos varias pieles de serpiente en el jardín provenientes e la muda”, explica Jim a la AFP. “Pero no caí en la cuenta de que pudiera haber serpientes viviendo en casa”.

Al final, unos obreros que cambiaban el tejado de la casa descubrieron tres serpientes verdes, dendrelaphis punctulata, inofensivas.

“Nunca nos inquietamos porque ignorábamos su presencia“, declaró Carolyn Bland, y añadió que peor hubiera sido tener debajo del tejados unas ruidosas zarigüeyas.

Por: Madeleine Coorey.