Publicado el 30 de abr de 2013 9:08 am |

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(Caracas, 30 de abril. Noticias24) – Algunas de las dietas más famosas como Atkin, Dukan, flash, tienen en común la promoción de una alimentación alta en proteínas para perder peso.

Este tipo de régimen alimenticio levantó en un primer momento fuertes controversias entre los nutricionistas, sin embargo ha ido consolidándose y demostrando su efectividad para adelgazar. Al menos, sus beneficios han quedado patentes en los resultados del último estudio de la fundación del Consejo Internacional de Información Alimentaria, publicado en el “Journal of Nutrition Education and Behavior”.

Específicamente el 37% de las personas que aumentaron la ingesta de proteínas durante dos años, logró adelgazar y no volver a recuperar peso.

El 37% de las personas que aumentaron la ingesta de proteínas durante dos años, logró adelgazar

De acuerdo al informe elaborado por un grupo de investigadores de la Universidad de Minnesota las dietas proteínicas son altamente eficaces para mantener el peso ideal. Según Noel Aldrich, uno de los autores de dicho estudio, la mayoría de las personas que adelgazaron al seguir este tipo de dietas lo hicieron sin caer en los extremos, como promueven algunas dietas milagro que podrían ser perjudiciales para la salud. Es decir, la ingesta de proteínas de estas personas simplemente se ajustó a las cantidades máximas diarias recomendadas por el Comité Asesor de las Guías Alimentarias.

La educación nutricional sobre los beneficios de las proteínas es fundamental para mejorar nuestra alimentación”, explicó, más aún, cuando las tasas de sobrepeso no paran de aumentar.

La ingesta adecuada de proteínas es pues uno de los elementos preventivos más importantes para no tener que someternos a un régimen estricto en el futuro.

“Los intentos por culpar al aumento mundial de la disponibilidad de calorías de la epidemia de obsesidad, suelen pasar por alto el hecho de que este incremento está ocasionado, en gran medida, por una mayor ingesta de carbohidratos, principalmente azúcares como la sacarosa y el jarabe de maíz de alta fructosa”, manifestó Gary Taubes, una de las autoridades mundiales en el terreno de la divulgación sobre nutrición

En su opinión, la ciencia de la obesidad se ha alejado de los estudios científicos rigurosos para aceptar como cierto todo aquello a lo que se pueda aplicar una simple relación causa-efecto.

Con información de El Confidencial