Publicado el 18 de ene de 2012 5:37 pm |

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Foto: Thesun.co.uk

No quedan dudas: si tiene la intención de adelgazar, la manera perfecta de lograrlo es incorporando un poco de sano ejercicio a una dieta balanceada . Esta sería la combinación perfecta para llegar a perder peso realmente.

Y es que ahora un estudio hecho en la Universidad de Harvard agrega algo más a aquéllo que ya se sabía desde hace tiempo. Según Miguel Alonso Alonso, autor de la investigación y docente de neurocirugía en Harvard, quien se ocupa desde hace años de la base neurocognitiva del comportamiento alimenticio, el ejercicio físico, además de mejorar el metabolismo, “modifica” el cerebro y por lo tanto el comportamiento y la elección de alimentos, favoreciendo una dieta más sana y equilibrada.

Estructuras cerebrales

Según explica el reurólogo, estudios previos han demostrado que el ejercicio físico modifica algunas estructuras cerebrales y su funcionamiento.

El ejercicio ayuda a aumentar la capacidad de sentirse satisfecho y mejora el desempeño en las pruebas de las funciones del cerebro, como el control inhibitorio. Esto es muy importante porque la habilidad de suprimir comportamientos no adecuados a nuestros objetivos, influencian nuestra elección de alimentos. Un buen control inhibitorio es la base para poder tener éxito en una dieta para perder peso y es esencial para prevenir la acumulación de kilos de más en los sujetos con pesos normales”, afirma Miguel Alonso Alonso.

Sin embargo, Andrea Ghiselli, investigador del Instituto Nacional de Investigación para la Alimentación y la Nutrición, es un poco escéptico.

“Tengo algunas dudas sobre la relación causa-efecto entre el ejercicio físico y elección de alimentos. No niego que pueda tener una conexión, pero creo que es más probable que entren en juego otros mecanismos. Quien hace actividades deportivas o algún ejercicio físico, está generalmente más atento sobre su salud y por lo tanto elige mejor los alimentos que consume. Y aún así, quien en condiciones de sobrepeso comienza un programa de actividad física, se esfuerza para estar atento de no frustrar tanto sufrimiento con una dieta equivocada”

Foto: Archivo – Noticias24

Ghiselli también dice “Si miramos hacia los estratos sociales más bajos, a menudo encontramos personas con sobrepeso porque la comida menos sana es usualmente la más económica. Generalmente quien lo compra no sabe que es poco sano”
Una buena educación alimenticia puede enseñar a todos a hacer una elección correcta, salvando tanto la salud como el bolsillo.

En definitiva, ser capaz de resistirse a la tentación de los alimentos que son perjudiciales para la salud es sin duda algo importante, pero primero es necesario saber cuáles son los alimentos que no nos benefician. Y la educación sobre la nutrición no es suficiente por sí sola; lo que hace la diferencia es la educación sobre un correcto estilo de vida.

El investigador del Instituto Nacional de Investigación para la Alimentación y la Nutrición, Andrea Ghiselli, continúa diciendo que el ejercicio físico tiene muchísimos efectos positivos, sobre todo para el metabolismo, pero que los efectos siempre dependen de la pesona.

El movimiento es bueno pero no debe esperarse que funcione solo. En otras palabras, si una persona come regularmente en restaurantes de comida rápida, el inscribirse en un gimnasio no le ayudará por si solo a dejar el hábito.

Con información de corriere.it