Publicado el 29 de jun de 2013 8:18 pm |

  comentarios

(Caracas, 29 de junio. Noticias24).- Siempre se ha dicho que no se puede nadar después de comer, pues se pueden sufrir calambres que no te dejan nadar, así que puedes ahogarte. Sin embargo no hay evidencia de que el viejo mito sea cierto.

Las causas de los calambres aún no están claras, pero se sabe que el ejercicio fuerte lleva la sangre del aparato digestivo a la piel, los músculos de brazos y piernas. Por eso, si no se ha digerido la comida se puede sufrir nauseas.

Estudios sobre los calambres se han llevado a cabo en triatlonistas y corredores de largas distancias, actividades que requieren un esfuerzo elevado. Los nadadores profesionales se aseguran de no competir luego de comer, pero también de haber comido suficiente para tener energía al competir.

Cuando los nadadores de largas distancias o aguas abiertas hacer largos recorridos, incluso pueden comer en medio de la carrera. Si sufren un calambre es más por el esfuerzo

Cuando los nadadores de largas distancias o aguas abiertas hacer largos recorridos, incluso pueden comer en medio de la carrera. Si sufren un calambre es más por el esfuerzo que por la comida.

En el caso de las punzadas, conocidas en el ámbito medico como DAT (dolor abdominal transitorio), los nadadores de élite suelen sufrirlos, pero no está claro por que lo sufren. En Australia, el científico Darren Morton ideó una teoría que podría explicar estos dolores, luego de hacer un experimento en el que hizo que atletas se hidrataran más de lo normal antes de nadar.

Los que más se sintieron hinchados o sentían las punzadas eran los que tomaron jugo de frutas. Morton especula que el jugo hace que el estómago se hinche y eso pone presión en el peritoneo parietal, la capa exterior de la pared abdominal.

Y si el jugo hace eso, es posible que la comida también. Esto sin embargo, no demuestra que los calambres puedan hacer que alguien se ahogue. Si son aguas bajas, un niño puede pararse y si son profundas y sabe nadar bien, puede flotar.

En todo caso nadar después de comer puede hacer que los niños se sientan mal, así que de todos modos no es mal consejo el decirles que no lo hagan hasta hacer la digestión.

Con información de Semana