Publicado el 02 de sep de 2013 1:11 am |

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Foto: Daily Mail

(Caracas, 02 de agosto. Noticias) – Aunque el término pueda resultar novedoso y bastante extraño para muchos, la “apotemnofilia” es un desorden de la identidad de la integridad corporal; el gusto, preferencia y búsqueda activa por realizarse amputaciones en su cuerpo sin necesidad médica.

Video: Barcroft TV, 16 de julio de 2013

Así lo asegura la psicóloga Gemma Navlani quien explica que las personas afectadas por el trastorno conocido también por sus siglas en inglés “Biid” (Body Integrity Identity Disorder), expresan el deseo de amputarse zonas de sus cuerpos completamente sanas, motivado a que son percibidas por ellos como “ajenas, intrusivas o incongruentes con su imagen corporal”.

Navlani comenta lo complicado de la vida diaria de estas personas. “Viven incomprendidos. En la mayor parte de los casos, estos pacientes son víctimas de insultos, acosos y discriminaciones”, asevera.

En los últimos meses, el caso de una mujer estadounidense de 58 años ha dado la vuelta al mundo, Chloe Jennings-White, a pesar de no ser paralítica pasa sus días postrada en una silla de ruedas. Con solo cuatro años se dio cuenta de que ella no había nacido para caminar y, aunque pueda resultar paradójico, para ella, sus piernas son prescindibles. Por eso, desea amputárselas.

“La persona que no desee salir del pozo, por mucho que se esfuerce el terapeuta no podrá cambiar la situación”

Hasta los momentos el objetivo de Chloe no ha sido alcanzado por diversos motivos, el primero es que ningún médico de su país ha aceptado realizarle la operación quirúrgica y segundo que no cuenta con los recursos económicos para viajar a otra nación a efectuar la amputación.

Desde niña Chloe ha intentado en numerosas ocasiones autolesionarse de gravedad para quedar paralítica. Su desesperación la llevó en 2008 a participar en una investigación sobre BIID con el psiquiatra Michael First, quien la diagnosticó apotemnofilia y la aconsejó a utilizar siempre silla de ruedas, recomendación que ha seguido al pie de la letra, tanto es así que tiene sus piernas atrofiadas de no usarlas.

Para los investigadores las razones que causan esta enfermedad son hasta ahora desconocidas. “Se cree que puede deberse a una anomalía en la representación que el cerebro tiene del esquema corporal (…) Al igual que otros trastornos de origen psicológico, pueden tratarse y llegar a curarse si la persona está motivada para ello pero por el contrario, la persona no desea salir del pozo, por mucho que se esfuerce el terapeuta no podrá cambiar la situación” manifiesta la psicólogo.

Al igual que Chloe, existen alrededor del mundo cientos de pacientes “incomprendidos”, personas con este trastorno que no logran ser comprendidos por autoridades, médicos y mucho menos por la sociedad.

Con información de ABC