Publicado el 03 de may de 2012 7:34 pm |

  comentarios

Foto: El Mundo (España)

(Caracas, 3 de mayo. Noticias24).- Médicos del Reino Unido probaron exitosamente la eficacia de un implante electrónico de una “retina” artificial en 12 personas con retinoses pigmentaria, un trastorno degenerativo de la visión.

Gracias un chip alemán de 1.500 pixeles sensibles a la luz y con un tamaño de 3 milímetros cuadrados, Chris James y Robin Millar fueron las primeras personas del Reino Unido en conseguir recuperar parcialmente la visión. En los primeros resultados los pacientes logran distinguir luces y formas.

El dispositivo se instala detrás de la retina, y suple las funciones de las células dañadas por la retinitis pigmentaria, una enfermedad hereditaria que afecta a unas 25.000 personas en el Reino Unido.

Antecedentes

Este estudio es complemento de un ensayo clínico desarrollado en Alemania en 2010 y que lentamente se ha implementado de manera experimental en otros centros oftalmológicos de Europa.

Cada operación dura unas 8 horas. A los pacientes se les implanta en primer lugar la fuente de energía (similar a una pila) en la piel detrás de la oreja. Posteriormente se introduce la retina electrónica por detrás del ojo y se une con el cable de la batería.

Tres semanas después del procedimiento, la retina de Chris fue capaz de distinguir la luz de la oscuridad. “Tan pronto como tuve este flash en mi ojo, confirmó que mi nervio óptico estaba funcionando adecuadamente lo que es una señal verdaderamente prometedora. Es algo parecido a cuando alguien hace una foto con un flash, una luz vibrante, que reconocí instantáneamente”, explicó Chris.

Robin Millar, el segundo paciente, además de los avances conseguidos por Chris informó que ahora también es capaz de soñar en color por primera vez en 25 años.

Promesas y cautela

No obstante, algunos especialistas en el área consideran que aún es demasiado pronto para establecer una conclusión sobre esta técnica, pues ya ha habido otros ensayos con otros dispositivos y no llegaron a nada, por lo que sería imprudente llenar de falsas esperanzas a los pacientes. Se deben esperar resultados concretos por lo menos para los próximos 5 años.