Erotismo en el trabajo ¿Infidelidad o picardía?

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(Caracas, 13 de marzo. Noticias24).- Hay ocasiones en que nuestras compañeras se convierten en nuestras confidentes, pero lo más picante es el “erotismo” que surge en el trabajo. Frente a este hecho nos preguntamos: ¿Cómo mantener esta situación? ¿Será llevadera la relación? ¿Es sólo infidelidad o un pasatiempo?

Es habitual encontrarnos con la pregunta sobre las causas del despliegue erótico en el territorio laboral o profesional. Oscar Sapena, sexólogo, reflexiona sobre una situación casi cotidiana, y que inquieta a la mayoría: el desarrollo del deseo en el trabajo. ¿Por qué ocurre?

El trabajo es un lugar propicio para encontrar pareja o incluso para tener una aventura. En la mayoría de los casos lo que se crea principalmente es el “erotismo”, propiamente dicho. Ese sentimiento tiene como característica esencial la inclinación hacia el misterio, lo no anticipable, lo no esperable, lo incierto. Se lleva bárbaro con la transgresión y la ruptura de mandatos y normas. Aborrece lo estructurado y lo sistemático.

La rutina mata ese fuego que se prende en el trabajo entre personas de sexos opuestos; bajo el nombre de erotismo, enciende la chispa de lo prohibido causando euforia en busca de nuevas emociones. Algunas veces proporcionan más ganas de trabajar brindando mayor interés en la profesión. Las relaciones sentimentales nos hacen estar más felices, y esto normalmente afecta de manera positiva nuestro trabajo, ya que rendimos más y mejor.

Por lo general, las relaciones creadas en la oficina son solo ‘affaire’, buscando salir de lo cotidiano. En otros casos, comienza como una aventura y luego los sentimientos surgen, lo que hace inevitable estar el uno sin el otro”, señaló Sapena.

Los romances de oficina suelen enfrentarse a dos realidades: la infidelidad o el histeriquismo. En lo que respecta a la infidelidad, indica Sapena que la relación creada entre los compañeros de trabajo comienza como un juego, pero luego nace un sentimiento más, que es el AMOR, lo que hace tambalear la situación porque se inician las escenas de celos, en el caso de que uno de los dos tenga una pareja oficial. En otras ocasiones, tanto la mujer como el hombre crean una relación con base en el histeriqueo, es decir, la seducción en busca de alcanzar una meta.

Consecuencias

Las aventuras en el trabajo siempre acarrean rumores entre los compañeros y puede afectar más de lo que creemos en nuestra vida personal y profesional. ¿Estás preparada para ello?

Estos llamados romances laborales al principio se mantienen en secreto. Pero luego salen a la luz; hay veces que son motivo de despido, otras ocasionan enfrentamiento y envidias entre los compañeros de trabajo.

Los rumores que suscitan los romances laborales no son buenos para el desarrollo profesional. Hasta hay veces que llega a los oídos de nuestro entorno familiar ocasionando explosiones, como ser agresiones, peleas, rupturas. Por eso, hasta asegurarnos de que no es sólo un affaire, es mejor ser discretos.

¿Cómo mantenerlo en secreto? Es tentador flirtear con esa persona a todas horas. Pero se debe ser cuidadoso en las miradas, llamadas y en las diversas acciones corporales. Las escapadas a otros departamentos para verlo, los mails cariñosos a su correo del trabajo, o los post it con mensajes picantes no son buena idea si no queremos que nadie se entere. Nuestros gestos nos delatan. Lo mejor es separar la relación personal de la laboral. Establecer una relación normal en la oficina y dejar lo personal de puertas para afuera es lo más sensato.

¿Afecta mi rendimiento? Si la relación creada es sólo un affaire, después puede ser incómodo trabajar con esa persona, y la tensión puede derivar en consecuencias profesionales que no esperábamos.