Publicado el 02 de nov de 2012 6:45 pm |

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Foto: Franziska Koark / DPA

(Belín, 2 de noviembre – DPA).- Quien observe el mundo a través de un smartphone, ve más: tal es el principio de la “Augmented Reality”. Por ejemplo, mediante apps especiales, teléfonos suficientemente potentes pueden reconocer paisajes dignos de verse o incorporar a un juego el entorno en que se encuentran. Y esto es tan sólo el comienzo.

Supongamos que durante desayuno lee usted noticias breves sin necesidad de un teléfono móvil, mira por la ventana y lee el pronóstico meteorológico del día y, camino a la estación del metro, se informa si hay alguna estación cerrada. Y todo igualmente sin necesidad de un smartphone. Todas estas informaciones las lee en anteojos especiales, muy angostos pero dotados de un chip integrado, sobre el cual aparecen incoporadas.

Esto no se encuentra todavía en ninguna tienda. El llamado Project Glass se halla todavía en etapa experimental en los laboratorios de Google. Pero algunas ideas son ya realizables con un smartphone y apps adecuados en lo que se llama ya Realidad Aumentada (“Augmented Reality” o AR).

“Por Realidad Aumentada se entiende una técnica que, independientemente de mi posición en el mundo”

“Por Realidad Aumentada se entiende una técnica que, independientemente de mi posición en el mundo, me suministra información adicional – y esto no como texto, sino incorporado en el mundo que nos rodea”, define Gudrun Klinker, profesora y directora de la Facultad de Realidad Aumentada (FAR) en la Universidad técnica de Múnich, en Alemania.

El consumidor oyó hablar de la Realidad Aumentada tan sólo en los últimos años, pese a que se experimentaba ya con ella desde hace mucho tiempo. La razón está en la enorme difusión que han alcanzado los smartphones. Estos accesorios disponen de una cámara de vídeo que puede ser también usada por las apps, además de GPS y sensores de movimiento. La combinación de todas estas tecnologías posibilita muchas aplicaciones con Realidad Aumentada (AR).

Entre las AR-apps más conocidas se encuentra, por ejemplo, Wikitude, un programa disponible para los sistemas operativos iOS y Android, además de aparatos como Windows Phone y Blackberry. El programa puede reconocer determinados edificios o lugares turísticos y conectar con el artículo correspondiente de la Wikipedia y otras informaciones adicionales. Asimismo, en base a su localización, puede hallar también en las cercanías restaurantes, cajeros automáticos e incluso pisos en venta. Facultades similares tienen también otras AR-Apps como Layar y Junaio, ambos en versión tanto para Android como para iOS.

Pero no todo celular reconoce lugares emblemáticos o especiales como la cumbre de una montaña. Para ello se necesita una capacidad determinada; en todo caso, el smartphone más barato no sería lo más adecuado. El reconocimiento de imágenes necesita también que el smartphone posea una cámara de buena calidad.

El usuario de una aplicación de Realidad Aumentada deberá también tener en consideración la cantidad de información adicional que este software descarga en el smartphone. Si se trata de imágenes o incluso de videoclips, el monto de descarga puede llegar fácilmente a un par de megabytes, y esto será en especial problemático para quien tenga una conexión de baja tarifa plana. Tampoco hay que perder de vista el nivel de carga de la batería, que sufrirá mucho por la permanente actividad de la cámara, de la conexión a Internet, del GPS en el sensor de movimiento.

En teoría, se puede hacer muchas cosas con la Realidad Aumentada, señala Gudrun Klinker.

En teoría, se puede hacer muchas cosas con la Realidad Aumentada, señala Gudrun Klinker. Así, apps AR de tiendas de muebles podrían en el futuro reemplazar las instrucciones de montaje impresas. Esta técnica, por ejemplo, podría reconocer qué pieza debe ser montada primero y si todo se ha hecho debidamente. En todo caso, con los actuales aparatos esto no es posible. “Para ello, la calidad de las cámaras y la capacidad de los procesadores de hoy son todavía insuficientes”, dice la docente.

Por el contrario, muchos escenarios de Realidad Aumentada son ya a una realidad en el terreno de los juegos de computación y de vídeo. Así, el ya viejo juego “The Eye of Judgement”, una mezcla de juego de Playstation y cartas, en el cual, a través de una cámara, el jugador puede cargar sus cartas y usar los monstruos o conjuros que contengan. Sony ha anunciado asímismo “Wonderbooks”, un libro para niños que usa Realidad Aumentada. En combinación con una Playstation 3, una cámara y el controlador de movimientos Move, el joven jugador puede usarlo para imitar los conjuros de los magos de la serie de Harry Potter.

La consola Xbox 360 de Microsoft, y en especial su control de movimientos Kinect, son un estímulo para que cada vez más desarrolladores experimenten con la Realidad Aumentada. El resultado puede verse en el juego “Happy Action Theater”, en el cual el jugador hace brotar con sus movimientos flores virtuales en el salón de casa o aplastar toda una ciudad como monstruo del tamaño de un rascacielos. También comienza a aplicarse la realidad aumentada en las nuevas consolas portátiles. Para la consola Vita, Sony ha lanzado el programa “Little Deviants”, que organiza la caza de monstruos en el salón. En su consola 3DS, Nintendo ha incorporado varias cartas AR que se ocultan tras objetos rituales en el mundo real.