Publicado el 16 de nov de 2012 7:04 pm |

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Foto: DPA

(Berlín, 16 de noviembre – dpa).- En muchas grandes ciudades, un aparcamiento cerrado para el coche es un lujo. Los espacios son escasos y en los parkings hay riesgo de arañazos o abolladuras. Cuanto más se aleja uno de la urbe, se ven más garajes individuales. La oferta de los prefabricados es amplia.

Hay soluciones completas de cemento, acero, chapa o madera. Hay artículos grises de precio único y también piezas de diseño. Y también garajes duplex en los que los autos pueden aparcar uno por encima del otro y aparcamientos al aire libre que al menos ofrecen un techo. Pero los más económicos y usuales son los pefrabricados con una plaza de aparcamiento.

Suelen estar construidos mayoritariamente de acero o de hormigón armado. Son más baratos que las variantes construidas y ofrecen más sitio en el mismo espacio debido a que sus paredes son más delgadas. “El garaje más habitual es uno de 3×6 metros con una altura de 2,60 metros”, dice Herbert Fischer, director del departamento de Garajes de la firma Beton Kemmler.

“El garaje más habitual es uno de 3×6 metros con una altura de 2,60 metros”

Ese tipo de garaje cuesta, montaje e impuestos incluidos, 6.000 euros (7.600 dólares). Se transportan las piezas por camión de gran tonelaje y es una grúa la que los sitúa. Para los cimientos hay que invertir otros cerca de 1.500 euros. Los más económicos son los garajes sencillo de acero, que se encuentran a partir de 2.000 euros. Variantes que aislan el calor, que parecen construidos, cuestan el triple.

Los hay que ofrecen más comfort con dos plazas, espacio para las bicicletas, un pequeño puesto para las herramientas, puertas y ventanas laterales, así como puertas dirigidas por control remoto.

Pedir el permiso de construcción dependerá del tamaño y de la situación en la que se vaya a situar el garaje. Los especialistas alerta de las ofertas con garajes en stock, ya que siempre de deben construir según las necesidades del comprador.

Una de esas necesidades es en ocasiones la estética. Muchos se construyen a la vez que la casa para que haya una armonía. El riesgo es que pronto se vea como un elemento anexo, un apéndice. “Pero si se limpian las paredes, se puede igualar”, dice Herbert Fischer. “Observamos que cada vez se construyen casas con más sencillez, por lo que los garajes prefabricados se ajustan perfectamente”, agregó.

“Observamos que cada vez se construyen casas con más sencillez, por lo que los garajes prefabricados se ajustan perfectamente”

La firma de Fischer ganó en febrero un premio de diseño con el modelo kPort, que con un sistema de juego de construcciones permite usar y acoplar diferentes módulos de paredes, techos y marcos.

Una de las preguntas más habituales entre los clientes, según Fischer, es si el aparcamiento debe estar abierto o cerrado. Si está suficiente aislado, el garaje puede servir como espacio para desarrollar un hobby o como trastero, además de proteger el coche contra la humedad. Los abiertos proporcionan una superficie de juego o un patio.

Quien quiera ambas cosas, también hay una combinación de solución abierta y cerrada. Es obviamente más cara, así como otros extra como las ventanas o las puertas que se abren automáticamente y permiten un aparcamiento más cómodo en caso de espacio escaso.

Lo que más éxito tiene ahora son las llamadas puertas de sección, que ahorran más espacio que las que se elevan hacia delante porque se abren en vertical.

El garaje tiene el aspecto positivo de que hace que las compañías de seguro hagan descuentos, ya que disminuye el riesgo de robo o de daño por granizo. Una ventaja a la que no tienen acceso las personas que en ciudad aparcan junto a la acera.

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