Publicado el 27 de nov de 2012 5:45 pm |

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Foto: Daimler / DPA

(Berlín, 27 de noviembre. Dpa).- Es algo habitual al terminar la jornada. Tras sufrir el tráfico en la ciudad, se llega a la autopista, donde de nuevo hay atascos o quizás una avería o un accidente. La consecuencia es una hora de continuo “stop-and-go” y de mal humor. Sería bonito poder emplear ese tiempo en leer el periódico o en navegar por Internet y que el coche se dirigiera solo. Ese sueño ya es posible.

Los primeros prototipos ya están en acción y los tests arrojan buenos resultados. “Nos hemos dado cuenta de que conducir no siempre es un placer, que a veces es una carga, y queremos dar la posibilidad al conductor de que delegue algunas tareas”, dice Jochen Hermann, director en Mercedes del desarrollo de sistemas de asistencia.

Hermann trabaja en hacer realidad el piloto automático que permita al conductor ser simplemente un pasajero en determinadas circunstancias

Como otros colegas en otras firmas, Hermann trabaja en hacer realidad el piloto automático que permita al conductor ser simplemente un pasajero en determinadas circunstancias.

“Las firmas se están ocupando cada vez más de este fascinante tema”, dice el profesor Raúl Rojas, de la Universidad Libre de Berlín, donde en un proyecto de robótica ha desarrollado ya diversos vehículos sin piloto. “Está el freno de emergencia automático, ayudas en el mantenimiento de la dirección y un creciente apoyo al aparcamiento”, resume el estado del desarrollo. Con sus prototipos, las marcas podrían incluso hacer mucho más.

Ya en 2005 circularon los primeros coches sin piloto por el desierto de Las Vegas. BMW envía su vehículo de prueba autónomo a la autovía de Múnich a Núremberg. Y los estudiantes de Rojas giran sin manos por las calles de Berlín con un Volkswagen Passat. “Pero en general nos encontramos en una fase de tests y de experimentación y los productos de verdad cristalizan muy despacio”, dice Rojas.

Foto: Daimler / DPA

Mercedes quiere dar un paso más el año que viene con la siguiente generación de la Clase S. La berlina de lujo contará con una cámara estéreo que le permite una visión tridimensional y dirigir el volante. El conductor se puede así relajar un poco.

Pero la ley impide que durante esa fase esté con el diario o con el teléfono. “El piloto debe controlar su coche en todo momento y conducir con el cuidado debido y adecuado”, asegura la Convención de Viena de 1968, válida aún hoy en día. Por ello, el sistema de Mercedes se desactiva a los 15 segundos.

Volvo quiere que el conductor dedique el tiempo a otra cosa durante un atasco y por ello trabaja en un sistema por el que el coche se autodirige detrás del vehículo precedente

También Volvo quiere que el conductor dedique el tiempo a otra cosa durante un atasco y por ello trabaja en un sistema por el que el coche se autodirige detrás del vehículo precedente a una velocidad de 50 km/h. Mientras un radar mantiene la distancia de seguridad y la dirección automáticamente, el piloto puede reclinarse y leer el periódico.

“Con ello, el movimiento continuo y monótono de una situación de tráfico denso en las ciudades se hace mucho más relajado”, dicen en la firma sueca, que deja abierto cómo eso será compatible en 2014 con la legislación.

El apoyo a la dirección en un atasco suena decepcionante cuando se ven las imágenes de Berlín o de la base militar estadounidense de Victorville. Allí circulan vehículos autónomos en un entorno controlado desde hace años. O si se piensa en los estados de Nevada y California, donde Google investiga en carreteras públicas con la bendición de los legisladores.

Foto: Daimler / DPA

El experto en robótica Rojas enumera los grandes obstáculos que hacen que haya que esperar aún mucho a que el piloto automático sea una realidad: “Los sensores aún son demasiado caros para que estén en el equipamiento de serie, en especial los de mejor calidad; la legislación no es clara y no sólo hay que prestar atención al coche, sino al entorno. Como con los aviones, se requiere una conexión entre los vehículos y la infraestructura. Y eso hace todo aún más caro”.

Pero el trabajo merece la pena. Por el momento se trata sobre todo de fascinación técnica y de ganar comfort para el individuo. Pero todos los expertos ven una utilidad social: Mercedes considera la creciente autonomía como un paso importante en la idea de la conducción sin accidentes.

“Los coches autónomos serán en el futuro como taxis que podremos compartir. Ya no se necesitará un coche propio, sino que nos dejaremos recoger”

Volvo habla de descargar de tensión al piloto y Rojas ve incluso ventajas medioambientales: “Los coches autónomos serán en el futuro como taxis que podremos compartir. Ya no se necesitará un coche propio, sino que nos dejaremos recoger. En esta utopía, el tráfico es cada vez más fluido, no hay coches aparcados y las emisiones de CO2 son mucho menores”.

Los científicos creen que el piloto automático será una realidad. “Pero hasta entonces habrá que dar pequeños pasos y tener paciencia”, dice Hermann. Coincide Rojas: “Habrá que esperar al menos 30 años hasta que se vean coches autónomos en las ciudades en un número destacable. Como el tráfico en las autopistas es más uniforme, allí el desarrollo será quizás de diez a 15 años más rápido”.

Para quien no quiera esperar tanto y pefiera repantingarse en el asiento durante un atasco, Hermann tiene un sencillo consejo: “Los privilegios de la conducción autónoma se pueden disfrutar ya hoy en día: en un taxi”.

Foto: Daimler / DPA