Publicado el 29 de nov de 2012 7:49 am |

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Foto: Patrick Seeger/ DPA

Berlín, 29 nov (dpa) – La espalda duele, los ojos arden y apenas se puede mover el cuello: para muchos, así es como termina un día de trabajo o largas sesiones de juegos online, sobre todo ante el laptop o el smartphone, aunque también puede ser ante la computadora de escritorio. Contra esto hay pequeños trucos, que ayudan a concluir sin dolores una rutina diaria de trabajo.

A primera vista, el trabajo en la computadora parece menos duro que en la fábrica. Pero el pasar largas sesiones sentado, con la mirada fija en la pantalla, representan un duro trabajo para la espalda y los ojos. Y no sólo ante una computadora estacionaria sino también ante un laptop o, créase o no, también ante el teléfono inteligente.

Los accesorios móviles pueden hacer prácticamente casi todo lo que hace una computadora de escritorio y, para muchos, se han convertido en una especie de oficina portátil, aunque con consecuencias negativas para la salud. “Al usar el smartphone, la gente suele mirar hacia abajo, sometiendo los músculos del cuello a una tensión adicional”, dice Wolfgang Panter, presidente de la asociación alemana de medicina del trabajo.

Las molestias en el cuello y la espalda sólo pueden evitarse si se posterga la lectura de uno o varios emails, cuando se den mejores condiciones de trabajo. “Deberíamos pensar si, para largas jornadas de trabajo, no sería preferible usar más bien la computadora de escritorio. La computadora es con seguridad mucho más apropiada para estas cosas”, señala Panter. Y, si no queda más remedio que seguir usando el teléfono móvil, entonces hay que tratar de sostener el aparato en diversas posiciones e incluso más arriba que el rostro. Esto ayuda a mantener el cuello derecho.

Pero una computadora de escritorio tampoco está libre de molestias. Para prevenir dolores de espalda, lo mejor es sentarse en posición ergonómica. “La mesa debe estar a la altura de los codos. Esto quiere decir que los antebrazos deben descansar allí relajadamente”, recomienda Ulrike Steinecke, presidente de la asociación alemana de fisioterapia (ZVK).

“La mesa debe estar a la altura de los codos. Esto quiere decir que los antebrazos deben descansar allí relajadamente”.

Si el escritorio de trabajo es usado por varias personas, entonces tanto la mesa como la pantalla de la computadora deben ser ajustables en altura. Esto permite adaptarlas según la estatura del usuario de turno. Lamentablemente, no todas las computadoras ni todas las mesas son ajustables. Lo peor en cuanto a flexibilidad son las computadoras “todo en uno”, en las cuales toda la electrónica se oculta tras la pantalla.

La norma más general es que, mientras más posibilidades haya de inclinar y girar la pantalla, mejor. “Es preferible evitar el trabajo intensivo en un laptop y, si ello no es posible, el laptop debe estar provisto de una pantalla mate, que produce menos cansancio en los ojos que una pantalla reflectante”, aconseja Sascha Wischniewski, de la agencia federal alemana de medicina del trabajo (BAuA). “Pero, en un laptop, la pantalla y el teclado están fijos, cosa que hace que este tipo de ordenadores fundamentalmente no se preste para un uso prolongado”, señala este experto en el ergonomía.

No obstante, un laptop presenta aspectos positivos para su uso por personas mayores, dice Georg Eckert, de la asociación alemana de oculistas. “Estas personas suelen usar anteojos con lentes progresivas, que permiten una buena agudeza visual a corta distancia si se mira a través de la parte inferior del cristal”, señala. En un laptop, el usuario está obligado a mirar hacia abajo, cosa que resulta mucho más simple y ergonómica.

Pero también la silla, tal como la mesa y el monitor, exige mucha flexibilidad, dice la fisioterapeuta Steinecke: “En una silla de trabajo, la altura, la inclinación del asiento, el respaldo y, en lo posible, también los apoyabrazos, deben ser ajustables”, precisa. La posición ideal es que los pies reposen firmes sobre el suelo y las rodillas se hallen levemente por debajo de las caderas, de modo que los muslos estén suavemente inclinados hacia delante.

Pero una correcta posición ergonómica no es todo. “Importante es todo el sistema”, dice Wischniewski. Y esto implica también suficiente movimiento. Lo ideal es que la mesa esté situada a una distancia tal que, de vez en cuando, el usuario pueda trabajar también de pie. Y, para mantenerse en movimiento, ayudan un par de trucos fácilmente incorporables a la rutina cotidiana. “Por ejemplo, uno puede proponerse ponerse siempre de pie para hablar por teléfono o tener la impresora instalada un poco más lejos”, aconseja el experto.

Hay también pequeñas ayudas para aliviar el efecto por el uso del ratón y el teclado. Típicamente, el trabajo de la computadora afecta un nervio que discurre superficialmente en la frontera entre la muñeca y el carpo, advierte Ulrike Steinecke: “Esto conduce a lo que se conoce como síndrome del túnel carpiano, con ligera pérdida de la sensibilidad e incluso leve parálisis”, que puede prevenirse con el uso de almohadillas para las manos ante el teclado.

Para proteger los ojos se aconseja poner atención a la orientación del escritorio. “Para evitar reflejos, la luz debe estar puesta lateralmente”, recomienda Steinecke.

Pese a ello, la posición con la vista fija sobre la pantalla puede conducir a la larga a problemas, pues la película protectora de líquido lagrimal no está distribuida uniformemente. “Esto puede producir parestesias, conjuntivitis e irritaciones”, advierte el oculista Eckert. Para prevenirlo, basta con pasear la mirada en torno mientras se trabaja o juega. “El aire fresco estimula la producción de lágrimas”, señala. “A veces -añade- basta con ir a la puerta por un par de minutos”.