Publicado el 22 de mar de 2013 6:16 pm |

  comentarios

Video: NtdSpanish, 22 de marzo de 2013

(Caracas, 22 de marzo. Noticias24).- Los robots, cada vez más pequeños, sumergen las ruedas en la arena y frenan su avance. Para paliar ese problema y permitir que se desplacen por terrenos arenosos con mayor velocidad, físicos norteamericanos de la Universidad de Berkeley estudian nuevos modos de locomoción con “patas”.

Tras estudiar el modo de desplazamiento de los lagartos en zonas arenosas, han desarrollado un robot con patas que sigue la ley que ellos han denominado “terradinámica”, esto es, la relación entre la locomoción de los animales con patas y los vehículos que se desplazan en superficies granulares.

Gracias a la tecnología que ofrece la impresión en 3D, los investigadores recrearon diversas patas de plástico para observar cuál se comportaba de una forma más eficiente en arena y superficies granuladas. Descubrieron que la forma de la letra C era la que permitía un desplazamiento más rápido; al colocarla de forma convexa, esto es, como una pala de forma inversa, ésta no recoge la arena y se desplaza más eficientemente.

Misiones de rescate

El robot, de apenas 13 centímetros de largo y 150 gramos de peso, creen que será capaz de realizar misiones de búsqueda y rescate, o incluso complementar la función del Curiosity en Marte y acceder a zonas peligrosas o demasiado aisladas. El estudio del comportamiento de este desplazamiento puede servir a biólogos para comprender mejor cómo se desplazan a tal velocidad los lagartos en la arena o cómo pueden saltar las ratas canguro.

“Hemos descubierto que las leyes de fuerza que afectan a este movimiento se pueden aplicar a una gran diversidad de tipos de superficies granuladas y arenosas”, explica Daniel Goldman, profesor de la Escuela de Física del Instituto de Tecnología de Georgia.

Con el modelo de simulación DEM (Modelo Digital de Terreno) que se utiliza normalmente y que representa digitalmente la topografía de un terreno, los resultados tardan mucho más en llegar. “Por ejemplo, para simular un segundo de la locomoción de un robot en una superficie granular de 5 millones de semillas de amapola, el modelo DEM tarda hasta un mes. Utilizando la terradinámica, obtenemos la simulación en 10 segundos”, añade el profesor.

Los propios investigadores afirman que este avance va más allá de su funcionalidad en misiones como la del Curiosity. “Creemos que este estudio sobre superficies granuladas es algo que nunca nadie se ha preguntado antes”, afirma Goldman. “Puede ayudarnos a crear mejores modelos de movimiento y desplazamiento”, añade.

Con información de ElMundo.es