Publicado el 29 de mar de 2013 4:21 pm |

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Foto: Archivo / AFP

(Caracas, 29 de marzo. Noticias24).- No es raro que se compare a la vida con el bachillerato, en cuyo caso, el Internet podría ser comparado con los años de secundaria. Si bien en la red se producen grandes ideas y proyectos, algunos expertos creen que también es una forma de perpetuar la infancia.

Janet Sternberg, una profesora de Comunicación en la Universidad Fordham en Nueva York, Estados Unidos, quien escribió sobre el civismo en línea, considera que en Internet hay una marcha atrás de un patrón creado por la televisión. El crítico cultural Neil Postman afirma que la televisión terminó con la infancia, al hacer que los jóvenes actúen como adultos, lo que motivó quejas de que los niños crecían muy rápido; Sternberg en cambio considera que Internet ha hecho lo contrario.

“Internet y los medios digitales han producido este ‘efecto Peter Pan’ donde nunca crecemos, somos niños perpetuos, nunca tendremos que ser responsables de algo, mantenemos esta mentalidad juvenil”, dice.

Parte del encanto juvenil de Internet es que da satisfacción instantánea, algo que nos hace volver una y otra vez a esos años de escuela

De hecho en la web hay de todo, el payaso de la clase, los abusivos y los populares, así como también hay espacio para los nerds. ¿Buscas una pelea en el recreo? En Facebook y Twitter completos extraños se atacan y se ponen sobrenombres. ¿Quieres ser parte de los populares? En Youtube puedes convertirte en una estrella instantánea si tu video llega a ser viral.

Por otra parte, en sitios de noticias y cultura popular puedes disfrutar de gratificación instantánea y si no te gusta lo que ves eres libre de escribir lo que quieras en tus comentarios y criticar sin piedad. “Decimos lo que sea que esté en nuestra mente”, dice Sternberg. “La restricción es una de las señales de la edad adulta, y toda nuestra cultura celebra esta falta de restricción”.

Parte del encanto juvenil de Internet es que da satisfacción instantánea, algo que nos hace volver una y otra vez a esos años de escuela. Otro atractivo es la necesidad de atención y en Internet puedes conseguirla más fácil que en la vida real, por ejemplo en Twitter.

Una encuesta reciente del Centro Pew señaló que un aspecto distintivo de las conversaciones en Twitter es “negatividad en general”. “Los usuarios de Twitter no son representativos del público”, se apresuró a añadir la encuesta.

Sin embargo, las voces de los usuarios de esta red social son usualmente expuestas por grandes medios de comunicación, lo que hace que las bromas y la falta de civilidad que impera en los mensajes de 140 caracteres sean atractivos para quienes quieren atención.

En la vida digital se celebran videos virales y memes populares en Facebook. Aparentemente lo que importa no es lo que dices, sino cuantas personas te escuchan. Esto contribuye a una “mezcla potente”, dice Susan Douglas, una profesora de Comunicación en la Universidad de Michigan, en Estados Unidos.

La cultura de los 140 caracteres, recompensada con mayor atención, ha hecho que se renuncie a crear contenido largo, por lo más breve posible, con el objetivo de obtener la recompensa de la popularidad. Así que terminamos de regreso en el patio de la escuela. “Recompensamos lo emocional sobre lo racional”, dice Michael Serazio, otro profesor de comunicación.

Aún así la Red es muchas cosas y tiene contenido que vale la pena. Hay sitios inteligentes que utilizan prosa elegante y gráficas ingeniosas (y son muy capaces de satirizar a los demás). Son los chicos que en realidad intentan aprender algo; por lo menos, respeto por los demás. Sus voces a menudo quedan ahogadas en el estruendo digital, sin embargo eso no significa que deben ser objeto de chistes crueles.

Con información de CNN