Publicado el 26 de abr de 2013 7:22 pm |

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Foto: Jessica Rinaldi / Reuters

(Washington, 26 de abril – EFE).- El presidente ejecutivo de Google, Eric Schmidt, aseguró hoy en una conferencia sobre libertad de expresión e internet que “la revolución móvil se va a convertir en la fuerza definitoria” en los países con regímenes autoritarios.

Según Schmidt, “las autocracias de repente están viendo este impresionante cambio que da poder a la gente” y aseguró que pese a que esos Gobiernos intenten hacer todo lo posible por parar esta “revolución” esto será cada vez más difícil gracias a la tecnología móvil e internet.

“La revolución móvil, de la que todo somos parte, será la historia definitoria para la mayoría de la gente en sistemas autoritarios en los próximos 5 a 10 años”, opinó Schmidt en una serie de conferencias organizadas hoy por Google y Bloomberg en Washington.

“Las autocracias de repente están viendo este impresionante cambio que da poder a la gente”

El presidente de Google indicó que esos Gobiernos dictatoriales “se van a dar cuenta que es imposible detener” esa revolución tecnológica, que permite compartir opiniones y tener acceso a información en todo momento, algo que poco a poco está cambiando países como Somalia, Corea del Norte y Birmania.

Schmidt, que visitó recientemente Corea del Norte, aseguró que los internautas y empresas como la suya están obligados a luchar contra esta censura y la “tentación (de los Gobiernos) de poner filtros a internet”.

Servicios de Google como el portal de videos Youtube está bloqueado en países como Pakistán, Bangladesh, China e Irán y otros como Marruecos no permiten el acceso al servicio de mapas del Google Earth, algo por lo que Schmidt se mostró sorprendido.

El presidente del gigante de internet recordó también la cada vez mayor lucha de poderes en el mundo virtual de internet. “En el mundo real, Estados Unidos y China se llevan bastante bien, pero en el ciberespacio eso no es así”, indicó.

“Los países están dispuestos a hacer cosas en el ciberespacio que jamás harían en el mundo físico”, aseguró el ejecutivo y recordó que esa osadía puede tener importante consecuencias en el mundo real.

Schmidt consideró que China sigue siendo “el sospechoso habitual” en esta guerra cibernética, y señaló como ejemplo que “el día en el que se registra el nivel más bajo de ataques informáticos del año es el inicio del Año Nuevo chino”.

No obstante, recordó los peligros de acusar directamente a China de ataques, ya que “en el mundo online la noción de atribución es mucho más complicada” y una tercera parte puede ser responsable.