Publicado el 26 de jun de 2013 9:49 am |

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Foto: Reuters

Pekín, 26 jun (dpa) – China dio hoy un paso importante hacia la construcción de una estación espacial propia, tras el regreso a la Tierra sin problemas del vuelo tripulado más largo en la historia espacial del país, el transbordador “Shenzhou 10″.

Video: Youtube.

La cápsula con los tres astronautas a bordo descendió lentamente con un paracaídas en medio de fuertes vientos en una región de Mongolia Interior, en el norte de China, después de pasar 15 días en el espacio, en una maniobra mostrada en vivo por la televisión estatal.

El viaje era considerado una prueba fundamental para el desarrollo de la estación espacial, que China quiere terminar en 2020. Con el previsto cierre de la Estación Espacial Internacional (ISS) para esas mismas fechas, China sería así el único país del mundo que tendría un puesto permanente en el espacio exterior.

El vuelo de la “Nave Mágica” fue “un éxito absoluto”, dijo el comandante del programa espacial, Zhang Youxia. Al tocar tierra, el escudo protector seguía humeando debido a la fricción generada al entrar a la atmósfera. Dos minutos después de bajar, a las 08:07 hora local (00:07 GMT), fue retirado el paracaídas.

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En apenas cinco minutos los equipos de ayuda llegaron hasta la cápsula y abrieron la compuerta para los primeros tests médicos a los tripulantes, los austronautas Nie Haishang, Zhang Xiaoguang y Wang Yaping, que se encontraban en buenas condiciones.

Casi una hora y media después salió de la nave con piernas temblorosas el comandante Nie, de 48 años, que fue sentado de inmediato en una silla. Le siguieron Wang Yaping (33), la segunda mujer astronauta china, y Zhang Xiaoguang (46). Los tres saludaron felices y aliviados a las cámaras.

Luego recibieron flores y tres mujeres vestidas con el traje tradicional mongolés les obsequiaron chales azules para darles la bienvenida. “El espacio es nuestro sueño, pero la patria es nuestro hogar”, declaró el comandante Nie.

La misión del “Shenzhou 10″, la quinta tripulada en la historia de la navegación espacial china, fue la más larga realizada hasta ahora e incluyó maniobras de acoplamiento automáticas y manuales, así como una serie de experimentos científicos dentro del módulo “Tiangong 1″.

Los taikonautas, como se llama en China a los astronautas, vivieron 12 días dentro del módulo “Tiangong 1″ (Palacio Celestial), que lleva casi dos años orbitando alrededor de la Tierra.

Al final, la cápsula realizó una última maniobra de desacople, giró alrededor del módulo y volvió a acoplarse. “Fue tan bien como cabía esperar”, señaló a dpa el experto australiano en temas del espacio Morris Jones. El módulo solamente seguirá funcionando tres meses más y en unos dos años será lanzado el “Tiangong 2″, que será más grande y con el que se realizarán más experimentos.

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El siguiente paso que quiere realizar China es mandar este año una misión no tripulada a la Luna y dejar allí un vehículo robot. En 2017 se le sumará otro, que traerá a la Tierra muestras del terreno. “Eso es casi tan complejo como el programa tripulado”, comentó Jones. “China no ha hecho aterrizar nada en la Luna hasta ahora. Es otro gran primer paso”.

En el marco de su ambicioso programa espacial, la segunda mayor economía del mundo está construyendo actualmente también una red de satélites para crear su propio sistema de navegación.

Uno de los puntos culminantes del vuelo del “Shenzhou 10″ fue una clase de física que impartió desde el espacio la astronauta Wang a unos 60 millones de alumnos chinos. Con una serie de experimentos la astronauta mostró los efectos de la ausencia de gravedad. Wang, de 33 años, dijo que cumplió dos sueños con este viaje: “ir al espacio y ser profesora”.

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