Publicado el 26 de ago de 2013 11:54 am |

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(Caracas, 26 de agosto – Noticias24).- Una futura misión espacial propuesta por un investigador italiano, tiene como objetivo alcanzar Cruithne, un asteroide que sigue una órbita similar a la de la Tierra y a una velocidad parecida en su trayectoria alrededor del Sol.

Este asteroide está relativamente cerca y parece que ambos se persiguen, por lo que ha recibido el sobrenombre de “segunda luna” de la Tierra.

Entre las nuevas características de la misión está la idea de tener dos “nanoplataformas” independientes que se pueden implementar para llevar a cabo estudios científicos una vez que el satélite ha llegado a su destino. También conocido como asteroide 3753, Cruithne es un objeto cercano a la Tierra de cinco kilómetros de ancho. No presenta ningún riesgo de colisión con nosotros, porque el asteroide está bloqueado en una media de resonancia de 1:1 con respecto a la Tierra, lo que significa que los dos cuerpos tardan aproximadamente el mismo tiempo en completar una órbita alrededor del Sol, por lo que parece como si se estuvieran persiguiendo uno a otro.

Cruithne es de gran interés científico. Sin embargo, a los efectos de diseñar un satélite para visitarlo, la gran inclinación orbital de Cruithne presenta un desafío particular para llegar hasta él. “El nuevo estudio propone un enfoque novedoso para las misiones de investigación de los asteroides cercanos a la Tierra basado en satélites pequeños y flexibles”, dice el autor de la idea, Pierpaolo Pergola, un ingeniero aeroespacial de la Universidad de Pisa.

La eficacia de la misión proviene principalmente de la utilización de un sistema de propulsión iónica eléctrica. Este sistema utilizaría la energía generada a partir de paneles solares para producir y acelerar plasma de alta temperatura en dos propulsores, lo que permitiría a la nave viajar a altas velocidades manteniendo el consumo de combustible en unos ratios relativamente pequeños para una misión espacial de este tipo.

Además, como la misión iría directamente desde la Tierra a Cruithne sin tener que usar otros astros como tirachinas en el camino, se ahorraría en tiempo de tránsito y complejidad, a la vez que se obtendría una ventana de lanzamiento altamente flexible. “En total, se espera que la nave espacial pese alrededor de 100 kg, y se cree que puede llegar a Cruithne en unos 320 días.

A pesar de resultar muy interesante, un viaje a Cruithne es muy hipotético actualmente. “Por el momento, esto es una prueba de concepto”, explica Pergola, que afirma que ha recibido feedbacks positivos por parte de sus colegas, aunque no tiene una idea clara de todos los gastos relacionados con esta misión que ha descrito en Advances in Space Research.

Con información de ABC.es