Publicado el 20 de sep de 2013 9:05 am |

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Foto: AFP

(Tokio, 20 septiembre. AFP) – El lanzamiento de los nuevos iPhones 5c y 5s este viernes en Asia se llevó a cabo con el brillo al que Apple acostumbra, con largas filas y guirnaldas, aderezado por la guerra de precios, muy competitivos en Japón y prohibitivos en otros países como China.

Video: REUTERS, 20 de septiembre de 2013

Unas 700 personas esperaban al alba delante de la tienda Apple del elegante barrio de Ginza, en Tokio. Los clientes congregados ante las tiendas de Japón y de otros países de Asia y Oceanía fueron los primeros en empuñar sus nuevos teléfonos móviles antes de que los aparatos lleguen al resto del planeta.

“Estoy encantado, no existe nada más festivo para mí”, se alegró Hidenori Sato, de 39 años, que hacía cola desde el miércoles delante de una tienda del operador nipón NTT Docomo.

“Valió la pena esperar”, aseguró John Yap, un contable de 24 años que esperó 12 horas ante un casino de Singapur donde la compañía Singapore Telecommunications organizó una fiesta de lanzamiento que atrajo a miles de personas.

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Escenas comparables se registraban en otros lugares, como en Sídney, donde montones de jóvenes, muchos de origen asiático, celebraron el evento en un ambiente festivo.

“El nuevo iPhone 5s trae algunas novedades que me gustan, como la grabación de vídeos al ralentí y un objetivo más perfeccionado”, explicó a la AFP Jimmy Gunawan, de 33 años, delante de la Apple Store de Sídney.

El lanzamiento de los nuevos modelos 5c, de gama media en diferentes colores, y 5s, con funciones más avanzadas, está marcado por una feroz guerra de precios entre Apple y sus competidores, por una parte, y entre los operadores de telefonía por otra.

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En Japón, los tres gigantes del sector, SoftBank, KDDI y, por primera vez, NTT Docomo, que tiene 62 millones de abonados (42% del mercado), ofrecen los iPhone.

“El acuerdo con NTT Docomo es un buen punto para Apple en Japón”, explicó Toshihiko Matsuno, analista de SMBC Friend Securities.

En Japón, en general el cliente sale de la tienda con un iPhone nuevo sin gastar un yen. La mensualidad facturada durante dos años para pagar el aparato se compensa de forma casi íntegra con un descuento mensual en el pago de los servicios. El cliente puede incluso obtener hasta casi 200 euros por su anterior iPhone.

En cambio, en Australia, donde la versión 5s se factura al equivalente de 785 euros (1.062 dólares), o en China, donde el 5c cuesta 520 euros (704 dólares), numerosos clientes lo consideran demasiado caro ya que se suponía que el modelo 5c iba a ser la respuesta de Apple a la gama más asequible de su competidor surcoreano Samsung.

“Delirante”, se ofuscaba Bill Hutchison en Twitter refiriéndose a la versión de 64 gigas.

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“No los vale”, confirmó Wang Ying, analista de la firma iResearch basado en Pekín. En China, numerosos teléfonos inteligentes de marcas locales cuestan apenas 75 euros (101,50 dólares).

A pesar de ello, los consumidores esperaron delante de las tiendas de China en un ambiente más tranquilo que en anteriores lanzamientos de Apple, gracias a la nueva posibilidad de reservar por adelantado.

“El precio no cuenta, lo que cuenta es la marca”, afirma Chang Yi, agente inmobiliario de 29 años en Pekín.

Wang considera que Apple puede haber perdido una oportunidad de oro al no llegar a un acuerdo con el principal operador del país, China Mobile, que cuenta con 700 millones de abonados. Apple vende allí sus iPhone pasando por telefónicas menos importantes, China Unicom y China Telecom.

“Los resultados de Apple declinan en el mundo, también en China. Un acuerdo con China Mobile sería muy importante” para permitirle reaccionar“, subrayó el analista.

La llegada de los modelos tan esperados alimentó el mercado negro, como en Hong Kong, donde un revendedor afirmaba que puede ceder un 5s de 16 gigas por 950 euros (1.286 dólares), casi el doble de su precio inicial, a quien quiera gastar ese dinero para tener el último modelo desde el primer día.

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