Nueva teorí­a sobre el ovni de Roswell: la nave era rusa

Annie Jacobsen autora de Area 51: Historia sin censura de la base militar más secreta de Estados Unidos. Captura de pantalla de youtube

ROSWELL, Nuevo México, EE.UU. (AP) .- El famoso incidente de “Roswell” no se trató de un ovni, sino de una nave espacial rusa que llevaba “aviadores adefesios del tamaño de un niño” engendrados en los experimentos con humanos que efectuó el médico nazi y criminal de guerra Josef Mengele, de acuerdo con una teorí­a de la periodista de investigación Annie Jacobsen.

Su libro, Area 51: An Uncensored History of America’s Top Secret Military Base (Area 51: Historia sin censura de la base militar más secreta de Estados Unidos), gira en torno a la base secreta de Nevada llamada Area 51.

En uno de los capí­tulos se expone la nueva teorí­a sobre Roswell y en él se cita una fuente anónima, la cual asegura que José Stalin reclutó a Mengele y dispuso el enví­o de la nave al espacio aéreo de Estados Unidos en 1947 para provocar histeria entre la gente.

Al igual que teorí­as previas, Jacobsen escribió que el gobierno de Estados Unidos maniobró para que no saliera a la luz el informe sobre el ovni, el cual impulsó la leyenda sobre los aliení­genas de la nave y convirtió en atracción turí­stica esta localidad del sur de Nuevo México.

Bill Lyne, quien publicó en 1993 por su cuenta un libro titulado “Aliení­genas espaciales del Pentágono”, coincide en que el incidente de Roswell fue falso, pero considera que la patraña fue montada por el gobierno de Estados unidos y no por los rusos.

“Sólo dicen (en el nuevo libro) lo que he estado diciendo todo este tiempo, que se trató de una patraña”, dijo Lyne a la publicación Santa Fe New Mexican. “Pero el cuento de Mengele son sólo tonterí­as porque Mengele fue reclutado por la CIA (no los rusos), de hecho fue traí­do a Albuquerque”.

Clifford Clift, de la Mutual UFO Network, o MUFON (Red Mutual Ovni), en Greeley, Colorado, dijo que desconoce el libro de Jacobsen pero ha leí­do textos que sugieren que tecnologí­a alemana estuvo implicada en el incidente de Roswell.

“Después de investigar la aseveración, encontré poca verdad en esta teorí­a”, afirmó Clift. “Es otra continuación de la distorsión. Una de mis preocupaciones es si se pretende provocar pánico, ¿por qué en Nuevo México y no en Nueva York?, donde habrí­a más gente que se asustarí­a. Yo sugerirí­a que se trata de otra teorí­a conspiradora y caramba, MUFON conoce las teorí­as conspiradoras. Ellos venden libros”.