Publicado el 08 de abr de 2012 1:35 pm |

  comentarios

Foto: AP Images Archivo

(Caracas, 08 de abril – Noticias24) “En los años de mi vida, que pronto serán 70, he visto cambiar al mundo para mejor”, fueron las primeras palabras de una aleccionadora y exclusiva conversación con una de las escritoras más reconocidas de América Latina, Isabel Allende.

Allende tomó una parte de su tiempo que ahora dedica a escribir su nueva obra, “cuando la historia no tiene su forma definitiva y los personajes están borrosos”, para conversar con Noticias24 y brindarnos una mirada exclusiva de su vida, de la mujer y del mundo.

“El descontento social preparó la revolución chavista”

Hija de Doña Panchita y de Tomás Allende, Isabel nació en Perú en el mes de agosto del año 1942. Tras años de viajes por distintas partes de América y el mundo, y después de la alegría de ver nacer a sus hijos Paula y Nicolás, la autora de “La casa de los espíritus” tuvo que presenciar el terrible Golpe de Estado que derrocó el gobierno de Salvador Allende, cuestión que la obligó a partir a nuestra tierra, Venezuela.

Yo viví en Venezuela desde 1975 hasta 1987, cuando era uno de los países más ricos y hedonistas del mundo, gracias al petróleo”, dijo mientras recordaba sus años en nuestro país. Era el momento donde este país era conocido como “la Venezuela Saudita.

Un dato interesante: Uno de los recuerdos más “ricos” que tiene Isabel de Venezuela, es el sabor de los cachitos

Sin embargo, más allá de la opulencia, Isabel observaba situaciones profundas que aún hoy se denuncian. “Existían problemas de disparidad social, económica y corrupción, especialmente a nivel político, lo que originó un clima de descontento y violencia en una sector numeroso de la población que estaba marginado del poder y de los recursos”, dijo y, uniendo el pasado con el presente, como en una buena historia, explicó que “eso preparó el terreno para la revolución chavista, que a mí no me tocó presenciar”.

Mi impresión de Venezuela en aquellos años fue de un país alegre, desordenado, amistoso, abierto, donde cualquier  pretexto era bueno para celebrar. Yo venía de Chile, un país con dictadura, pobre y reprimido, el contraste con la Venezuela asoleada y rica era notable. Ahora Venezuela vive un momento muy diferente de su historia, pero creo que el carácter de la gente no ha cambiado”.

Salvador Allende:”Era un idealista, un verdadero demócrata, que jamás habría permitido una dictadura comunista”

Sobrina de uno de los líderes chilenos con mayor fama a nivel mundial, Salvador Allende, Isabel recuerda hoy a la figura del expresidente con “admiración y respeto”, pero sin cegarse ante “los errores” de aquel gobierno.

Foto: EFE / Juanjo Martín

“Los tres años del gobierno socialista de Allende, anteriores al golpe militar de 1973, fueron caóticos, había crisis social, política y económica”, dijo Isabel recordando la vida en Chile antes del terror del golpe de estado.  “Allende pretendía hacer profundas reformas dentro del marco de la constitución, respetando todos los derechos de los ciudadanos”, pero esto era, como bien indica, un “sueño imposible”, en un contexto de Guerra Fría “cuando la Unión Soviética y los Estados Unidos habían dividido al mundo en dos esferas de influencia”. 

Un dato interesante: Tal y como lo menciona en su álbum familiar, a Isabel no le gusta posar para las fotos

Pero sobre todo, Allende “era un idealista, un verdadero demócrata, que jamás habría permitido una dictadura comunista, como temían sus enemigos“, aseguró. Pero más allá del hombre en el poder, “en lo personal era carismático, tenía mucho sentido del humor, poseía una mente rápida, era tan leal que ira incapaz de imaginar una traición, y en Chile decíamos que tenía “muñeca” para manipular cualquier situación a su favor”. 

Además, era valiente. Un hombre que “estaba dispuesto a morir por una causa” y que jamás retrocedió “como demostró en sus últimos momentos durante el bombardeo del Palacio Presidencial”.

Según relata, ese día ninguno de los militares que dio el golpe se atrevió a enfrentarlo cara a cara, por simple miedo: “Por temor a que Allende les diera vuelta, tan grande era su poder de convicción y su carisma”.

En Chile la oposición interna al gobierno fue despiadada, sus enemigos estaban dispuestos a destruir la democracia, de la cual estábamos tan orgullosos, con tal de acabar con Allende y lo consiguieron”, reflexionó.

“La muerte es un terrible inconveniente para la comunicación, pero no es un obstáculo”

Viajes, experiencias sociales y políticas, y múltiples premios que hoy hacen de Allende una de las escritoras más populares de nuestros tiempos, son elementos que construyen la vida de una luchadora.

Foto: EFE / Fernando Villar

Y es que después de lo que ha pasado en su vida, Isabel se erige como una feminista indiscutible, siempre en defensa de los derechos fundamentales del género. Esta afirmación se palpa en el esfuerzo que ha puesto en su fundación, Isabel Allende Foundation, que se encarga de ayudar a mujeres y niñas en las áreas de salud, educación y protección. Pero el sentido último de esta iniciativa yace en la esencia más hermosa de esta mujer: su hija Paula.

Su ángel. Es así la única forma de describir la conexión que todavía existe entre madre e hija, porque justamente como ella lo dijo, “la muerte es un terrible inconveniente para la comunicación, pero no es un obstáculo”.

“Paula se fue a los 28 años a otra vida, pero me siento en contacto con ella y su recuerdo me acompaña siempre.  No veo fantasmas, por supuesto, pero mediante un ejercicio de amor, imaginación y memoria, puedo sentirla presente”, dice la autora sobre su hija que, además, ha sido fuente de inspiración para sus obras.

Y en homenaje a ella es que se creó la Fundación. “Cada vez que firmo un cheque de la Fundación o me toca escuchar la historia de una de esas mujeres o niñas que ayudamos, siento que tengo a Paula a mi lado.  Sueño con ella.  Es mi guía, mi maestra, ella me recuerda cuáles son los valores y principios que debo defender”.

Después de la tormenta: la reflexión

Durante su vida, esta mujer ha intentado ilustrarnos el mundo desde su óptica, cosa que, dicho sea de paso, ha logrado con éxito. Una vida de logros y hallazgos, de dolor y superación, es lo que ha hecho que Allende tenga hoy una visión más profunda.

Foto: EFE / Juanjo Martí

Nací en medio de la Segunda Guerra Mundial, del holocausto, las bombas atómicas en Japón, después me tocó la Guerra Fría, dictadura y mucho más.  Cuando yo era niña nadie hablaba de feminismo, de los derechos de los niños, de ecología, del racismo; la violencia doméstica y muchos otros temas que hoy son parte de la agenda global.  Hemos evolucionado espasmódicamente, a saltos y tiritones, pero vamos hacia adelante”. 

Después de la muerte de su hija Paula, la escritura fue la única cosa que la mantuvo “relativamente cuerda”.

La mujer que se describe como “atrevida en las ideas, tímida en lo social, callada la mayor parte del tiempo, enamorada siempre, madre exagerada, amante apasionada, trabajadora humilde, generosa porque en realidad he tenido que dejar todo atrás varias veces en mi vida y empezar de cero”, asegura que no es pesimista respecto al futuro ya que, aunque “los problemas actuales son inmensos, tenemos más recursos y estamos mejor conectados que nunca antes en la historia”.

Para ella, los problemas como la pobreza, la criminalidad, las drogas y la violencia, requieren soluciones “imaginativas, originales y globales”.
 
Y es que, desde la exclusiva visión de Isabel Allende, escritora, madre, amiga, profesional, mujer, esposa, espíritu y conexión, “todos estamos obligados a trabajar juntos en forma incluyente, porque no se puede dejar a nadie atrás”


Por: Ana Vanessa Herrero / Noticias24
Con especial agradecimiento a Juliette Ambatzidis y a Isabel Allende, por dar otra mirada a la vida

Comentarios desactivados para esta noticia.

Venezuela » en esta sección

buscador