Herman “Chiquitín” Ettedgui: el gigante del periodismo deportivo nacional falleció a los 94 años

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(Caracas, 17 de junio – Noticias24).- El miembro del Salón de la Fama del deporte venezolano, Herman “Chiquitín” Ettedgui, falleció a los 94 años, dejando un legado inigualable en el periodismo nacional.

Nadie se podía imaginar que aquel niño nacido en Puerto Cabello en el año 1917, y que debió abandonar la escuela para trabajar, el menor de sus tres hermanos , aquel que lleva el nombre igual que su padre y su abuelo, se iba a convertir en Herman “Chiquitín” Ettedgui, el deportista con más 75 años de vida periodística, que estuvo presente en la prensa, en la radio y la televisión nacional.

Por sus escritos de entonces “Chiquitín” fue exaltado en el Salón de la Fama del Béisbol Venezolano 2005

Venezuela vivía bajo la opresión y el yugo de la dictadura de Gómez, por eso desde que el caudillo muere en el año 1935, hay fiesta en el país, surge la libertad de expresión y los jóvenes empiezan a llevar a cabo sus sueños e ideales. En 1936, Chiquitín decide dedicarse al periodismo profesional, empezando su largo recorrido en el periódico El Universal. “No existía interés por el periodismo deportivo durante la dictadura, pero muerto Gómez hubo una apertura grandísima en todos los ámbitos”, expresó Ettedgui.

Es en este momento cuando empieza la ascendente carrera periodística de Chiquitín y sus actividades deportivas. “El deportista Herman Ettedgui era un gran amigo de mi papá, era impresionante ver como un hombre tan chiquito podía practicar todas las disciplinas deportivas con tanto entusiasmo y tanto éxito”, cuenta el periodista José Visconti que de deportes sabe bastante.

Este pequeño gran personaje contrae nupcias con Hilda Hidalgo en 1937. Tiene cinco hijos a quienes convirtió en grandes profesionales y deportistas. Poco a poco ha ido aumentando su familia hasta llegar a contar 16 nietos y 24 bisnietos.

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En 1941 participa en la creación de la Asociación Venezolana de Periodistas y queda designado como primer presidente del Círculo de Periodistas Deportivos. Por sus escritos desde entonces, Herman Chiquitín Ettedgui fue exaltado en el Salón de la Fama del Béisbol Venezolano 2005, como pilar para la reconstrucción de la historia de este deporte en el país.

En 1943 Chiquitín crea junto al fotógrafo Juan Avilán la primera revista especializada en deporte: Mundo Deportivo. Dando otra muestra de su pionerismo y dominio del deporte y de los medios.

Ettedgui practicó muchas disciplinas a lo largo de toda su vida: atletismo, béisbol, fútbol, voleibol, baloncesto, boxeo, squash, tenis, ciclismo, patinaje, ajedrez y en sus últimos años practicaba caminata diaria y el golf. Su deporte favorito siempre fue el béisbol y se confesaba fanático de los Navegantes del Magallanes.

Quien fuera su amigo de toda la vida, Asdrúbal Fuenmayor, comenta que “el año 1989 fue el más simbólico para Chiquitín, salió elegido para la exaltación al Salón de la Fama del Deporte Venezolano y recibió el Premio Nacional de Periodismo, algo más importante que esto no hay”.

Muy a pesar de poseer tantas condecoraciones, premios y homenajes, Herman Chiquitín Ettedgui era sencillo hasta en el corazón. Muy lejos estaba del narcisismo o egocentrismo. Chiquitín hacía las cosas bien porque le gustaba, porque se debía a un público que merecía siempre lo mejor. “Me divierto escribiendo y haciendo deportes, no lo hago para ser reconocido; debo confesar que lo del Salón de la Fama del Béisbol lo acepté en nombre de todos los periodistas deportivos venezolanos, para que vean que si podemos tener éxitos”.

“Sacrifique mi trabajo porque era la piedra de tranca de mi hijo, primero es él y luego soy yo, por eso renuncié”

Además de periodista y deportista, Chiquitín Ettedgui también se desempeñó como diplomático en la Cancillería de la República. Llegó a este ámbito por su habilidad como mecanógrafo, estudió criptografía y no hubo gobierno alguno que lo relevara durante 35 años, momento en el cual renunció del cargo de Ministro Consejero.

“Sacrifique mi trabajo porque era la piedra de tranca de mi hijo, primero es él y luego soy yo, por eso renuncié”, manifestó el periodista.

Las más famosas casas de estudio superior del país lo buscaban para que dicte cursos y talleres, dándole la posibilidad a cientos de estudiantes de tener el privilegio de conocer sus historias y escritos. Simón Piña, compañero de Chiquitín en el programa “Show del fanático” asegura que “Chiquitín es un maestro, es tan maestro que corrige a todo el mundo”.

Chiquitín fue un periodista “fair play”, su esposa Hilda siempre le preguntaba:“¿Hasta cuándo vas a estar escribiendo?”, a lo que Herman Chiquitín Ettedgui respondía: “El día que deje de escribir y hacer deporte me muero… escribiré hasta que me muera”. Y seguramente así lo hizo.

Descansa paz.

Por: Ingrid Támara Arteaga / Noticias24