Publicado el 02 de jul de 2012 11:03 am |
(Caracas, 02 de julio. Noticias24) El periodista Mario Villegas, en su columna publicada en el diario 2001, se refirió este lunes al inicio de la campaña electoral de cara a las elecciones presidenciales del 7 de octubre.
“Pese al obsceno ventajismo gubernamental, larga e indecorosamente alcahueteado por el obediente Consejo Nacional Electoral, las perspectivas del cambio crecen conforme se acerca el día de emitir y de contar los votos”, expresó.
Asimismo, Villegas señaló que “con todo y sus cadenas alentadas por el CNE, con todo y el terrorismo aplicado sobre el funcionariado público, los beneficiarios de las llamadas misiones y demás sectores vulnerables, el gobierno luce destinado a la derrota”.
A continuación la columna completa:
Conforme al cronograma oficial, este 1° de julio arrancó la campaña electoral presidencial. Nos vienen tres meses de mucho mayor activismo político que copará la escena nacional.
Por suerte, son vientos promisorios los que soplan sobre Venezuela. Contra todas las adversidades, aires de cambio apuntan hacia el 7 de octubre.
Pese al obsceno ventajismo gubernamental, larga e indecorosamente alcahueteado por el obediente Consejo Nacional Electoral, las perspectivas del cambio crecen conforme se acerca el día de emitir y de contar los votos.
Basta con presenciar alguna de las numerosas y masivas movilizaciones que a lo largo y ancho del país ha venido realizando el candidato Henrique Capriles Radonski para darnos cuenta del enorme desfase que hay entre el simulado triunfalismo chavista y la vibrante y contagiosa realidad de la calle. Las encuestas que vienen y van parecen reflejar más los deseos de los encuestadores o de sus contratantes que los del electorado de carne y hueso.
Con todo y sus cadenas alentadas por el CNE, con todo y el terrorismo aplicado sobre el funcionariado público, los beneficiarios de las llamadas misiones y demás sectores vulnerables, el gobierno luce destinado a la derrota. Hasta en el propio electorado oficialista hay rechazo a la camorra permanente, a la ofensa y a la descalificación, a la artificial división de la sociedad entre buenos y malos.
Por muy fanáticos y talibanes que algunos puedan ser, poca gente se traga el cuento de que quien no es chavista no es venezolano.
Venezolanos los hay en toda la geografía nacional y en todos los recovecos de nuestra sociedad, incluidos los distintos partidos. Son tan venezolanos como el que más y su exclusión por razones políticas es absolutamente inexcusable.
Y patriotas hasta la médula los hay en abundancia en Avanzada Progresista, la organización política que nació hace pocos días bajo la conducción del gobernador Henri Falcón y del diputado Ismael García, acompañados por infinidad de hombres y mujeres de amplia y reconocida trayectoria en las luchas por el desarrollo y la soberanía nacional, las libertades democráticas, los derechos del pueblo y la justicia social.
La aparición de esta nueva herramienta política que no tiene complejos en asumir su identidad de izquierda democrática es otra manifestación de los aires que soplan sobre Venezuela, otra expresión de que algo bueno está pasando y de que el cambio que viene en
el país ha de ser verdaderamente progresista.Hay otro camino, es verdad, pero conduce a la calle ciega del continuismo, el engaño, la exclusión, la ineficacia, el militarismo, las corruptelas, el derroche y la frustración.
Breves
Sin explicaciones y por razones no determinadas, fue suspendido el simulacro de instalación de las mesas electorales que estaba previsto para este domingo. En Caracas, la actividad estaba programada para dos liceos, el Fermín Toro y el Francisco Pimentel.
Antes de la política, Orlando Chirinos estaba dedicado al deporte. Primero se destacó como jugador de baloncesto en su Falcón natal y luego como árbitro nacional en la misma disciplina.
“Ñapita”, como era conocido en sus tiempos mozos por su baja estatura, era muy querido y admirado por la fanaticada del baloncesto, ya que sus pintorescas actuaciones arbitrales eran un verdadero espectáculo que causaba gracia y furor entre los espectadores.
Con el tiempo, el deporte perdió una gran figura, pero el sindicalismo ganó a un aguerrido líder de los trabajadores. Aquel mismo “ñapita”, es ahora candidato presidencial.
A punto de caramelo el libro “La alegría triste de emigrar”, cuyo autor es el colega Carlos Subero y que en breve será presentado y colocado en las librerías. La investigación de Subero se circunscribe a los venezolanos que en los años finales del siglo 20 y lo que va del siglo 21 se han ido a Estados Unidos y a Canadá. El texto lleva un prólogo de mi modesta autoría.
“¡Algo bueno está pasando!”
Por: Mario Villegas
mariovillegas100@gmail.com
Twitter: @mario_villegas

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