Hablamos con Henrique Capriles sobre el 7-O: su campaña, las encuestas y los resultados

Foto: Ana Vanessa Herrero / Noticias24

(Caracas, 05 de julio – Noticias24) Durante su parada en Mérida, Henrique Capriles Radonski conversó en exclusiva con Noticias24 como candidato y principal contendor del presidente Hugo Chávez.

Mientras recorría las calles rumbo al siguiente pueblo, el representante de oposición abordó diversos temas pero fue contundente al expresar que “el progreso ganará el próximo 7 de octubre”.

“Nosotros estuvimos en grandes concentraciones (…) multitudinarias y espontáneas, pero ahora estamos en otra etapa donde vamos cosechando todo”, explicó Capriles como respuesta a lo que era su consideración del inicio de la campaña, poco después de indicar que no podía dar detalles sobre el plan que anunciará esta semana para las Fanb, aunque sí dijo que se tratará de uno inclusivo, “para los militares y su familia”.

“Nosotros estuvimos en grandes concentraciones multitudinarias y espontáneas, pero ahora estamos en otra etapa donde vamos cosechando todo”

Y es que el abanderado de la oposición venezolana ha dicho ya en varias oportunidades que su balance sobre la misma es positivo. A pesar de las críticas que algunos analistas como Nicmer Evans hacia a su estrategia, el planteamiento parece calar hondo. La estrategia es sencilla: el casa por casa recogió, junto a los comandos regionales y locales, la información necesaria para comenzar a elaborar un plan de estudio focal que se concentrara en las necesidades de las personas.

Una vez iniciada la campaña, el pueblo a pueblo permite al candidato abordar con su discurso las soluciones a los principales problemas de la gente, logrando que sus palabras calen en la raíz del asunto.

La idea entonces es “ir pueblo a pueblo recogiendo los planteamientos de la gente”; pueblos que además “tienen años que no ven a un presidente”. Y para no ir más lejos, a un candidato presidencial, al menos así lo afirmaron varias personas que conversaron con Noticias24 mostrando su aprobación por la llegada de Capriles.

Guerra de encuestas y números bajos: algo que no preocupa al candidato

Durante una rueda de prensa en la que se mostraban los últimos datos de su más reciente estudio, Oscar Schemel explicaba los bajos números que arrojaba Hinterlaces para Capriles. Al respecto, indicaba que la gente observa a la unidad como una mezcla de la nueva y la vieja oposición, esta última dañando la imagen del candidato.

Según el director de la encuestadora, la estrategia de Capriles habría sido no dejarse ni fotografiar con “ciertos líderes” de partidos como AD y Copei para no desmejorar sus cifras, ya “difíciles de cambiar”.

Sin duda la guerra entre las encuestas es un tema fundamental en la presente campaña. Todas, menos Consultores 21, coinciden en que el nombre de Hugo Chávez lidera la intención de votos en el país. Pero esto, al parecer, no es una cuestión que preocupe al candidato.

La estrategia de Capriles habría sido no dejarse ni fotografiar con “ciertos líderes” de partidos como AD y Copei para no desmejorar sus cifras

“La unidad en la que yo creo es la unidad superior a todos los partidos y la forma de pensar”, dijo. “Yo creo en los partidos políticos, pero también creo en una unidad que trascienda, pero eso no significa que no trabajemos juntos”.

Como en otras ocasiones, Henrique Capriles es directo y sencillo a la hora decir las cosas: “No le doy crédito a encuestas pagadas por el gobierno que traten de generar una matriz de opinión”.

Así de simple. Para él, la realidad se expresa en las calles y en la gente que hasta en los actos más sencillos o en los pueblos más recónditos lo acompaña. Además, tomó la oportunidad para responsabilizar al Gobierno por los altos índices de inseguridad o el alto costo de la vida, incluso en materia de política macroeconómica. Fueron entonces “las malas decisiones” las que llevaron a Venezuela a buscar, según indica, el cambio que él propone.

Tal vez es sentir la emoción de la gente mientras toca su mano cuando se asoma en el autobús que los traslada de pueblo a pueblo lo que hace que Capriles se despreocupe de los números. Tal vez es la falta de confianza por los años de crisis política que el país ha atravesado; pero sea cual sea el caso, “el flaco” sigue con un trabajo de hormiguita, como se dice popularmente, sembrando en la gente el voto fuerte, aquel que no duda ante una urna.

Pero sabemos que esta labor no da frutos si no hay compromiso en respetar las normas y la constitucionalidad, algo que Capriles no tiene problema para conversar.

El pacto para el 7 de octubre: ¿Una quimera?

“Aquí se trata de resolver lo que el Gobierno no hace”, dijo firmemente mientras tomaba una pausa y su cara mostraba seriedad. Gesticulando con las manos abiertas y los dedos unidos, Capriles abordó el tema de los resultados electorales, no sin antes hablar del antecedente.

“El Gobierno tiene otras prioridades (…) por ejemplo, en vez de educación gastan dinero en armas o en un satélite”. Esta frase abría así el tema central a tan solo 94 días de las elecciones. Según él, los avisos de páginas completas en los periódicos donde el Gobierno exhibe encuestas a favor, son pagadas con dinero de los venezolanos, incluso de empleados públicos cuando piden un día de su salario, cosa que calificó como “un crimen” prometiendo que “eso se va a acabar”.

“No soy quien reivindica el pasado, pero ojo, me doy cuenta en algunos pueblos que voy que el Gobierno en tantos años no ha hecho nada (…) Una cosa es lo que ponen en la tv y otra la realidad”.

Entonces, ¿respetará los resultados del 7 de octubre? A pesar de haber dicho en una entrevista con Noticias24 que sí, esta vez la afirmación se presenta con un plan no menos que pulido, estudiado y apropiado para restablecer la confianza del sistema político en sus actores y viceversa.

“Ya pasó el tiempo de la habladurías de pistoladas (…) yo estoy dispuesto a firmar un acuerdo donde diga que los candidatos aceptaremos los resultados, lo firmo mañana; pero los candidatos, no uno solo”.

“Ya pasó el tiempo de la habladurías de pistoladas yo estoy dispuesto a firmar un acuerdo donde diga que los candidatos aceptaremos los resultados, lo firmo mañana”

Tajante en su aclaración, Capriles aseguró que “las palabras se las lleva el viento” y que más allá de unas palabras en el CNE, lo que necesita el país es un acuerdo en papel; una firma que haga constar el compromiso mayor.

Es tipo de pactos políticos se realizan en otros países desde hace mucho tiempo para sobrellevar las posibles transiciones de Gobiernos muy fuertes o muy duraderos.

Si el candidato de oposición cree que va a ganar las elecciones, no es de extrañar que desde antes de ese día planifique una estrategia que haga de puente para lo que fue y lo que será. Pero la realidad es que los contactos entre oposición y Gobierno se acabaron desde el año 2002 y las posibilidades de que en una mesa se sienten ambos candidatos frente a frente para firmar un compromiso mayor por el país, es casi inexistente.

Sin mebargo, Capriles insiste en proponerlo, incluso con al Unasur por delante, para incluir a un organismo internacional de confianza latinoamericana a observar el acuerdo.

Esta propuesta, seria donde las haya, plantearía los siguientes aspectos: primero un compromiso de ambos candidatos a respetar los resultados de la voluntad popular, pero también, el reglamento que expuso ya el CNE porque “no todo es respetar el voto”.

En este sentido, denunció de cierta forma el ventajismo que desde hacía tiempo venía anunciando por parte de Chávez. “El respeto a los minutos en televisión y en radio y los espacios en la prensa” son cosas que deben ser vigiladas.

Otro punto importante que contendría el documento es “respetar la campaña de cada quien” sin utilizar recursos públicos para la financiación ni los instrumentos hoy al alcance del Estado para la distribución propagandística; en palabras más simples, comprometerse a que todo se desarrollará en igualdad de condiciones.

Otro punto estaría en respetar las actividades del otro, “sin sabotear” los actos ni quitar la propaganda electoral.

“Vamos a ser serios (…) ahí está; yo estoy dispuesto; lo firmo mañana; pero estoy esperando al otro candidato. El Gobierno ¿respeta el árbitro? Vamos a firmarlo ¿Por qué nuestro país no puede mejorar nuestro proceso democrático?”, se preguntó, una interrogante que tal vez, después de leer esto, independientemente del color, muchos se estén haciendo.


Ana Vanessa Herrero / Noticias24