Publicado el 13 de ago de 2012 12:10 pm |

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Foto: Reuters / Girish Gupta / Archivo

(Caracas, 13 de agosto. Noticias24) – Según el diario La Verdad más de mil wayuus contrabandean combustible a diario, cada uno con camiones, choferes, cargadores, ayudantes y otros trabajadores, asegurando que los mismos militares son los que les proveen la mercancía.

A continuación el artículo publicado:

El negocio ilegal del contrabando de extracción de combustible tiene cara de mujer. Con sus mantas y sus alhajas, ellas defienden lo que hacen. Ya no esconden sus rostros. Dan la cara por la actividad que, aunque desangra al país con pérdidas a PDVSA de ocho mil millones de dólares anuales, les da de comer.

Luego que un operativo militar “les diera duro” en los escondites de la Guajira, decidieron “hacerse sentir” trancando el paso en Paraguaipoa. Por cuatro días el comercio binacional se paralizó. Bajo un bohío de cemento con techo de tejas a dos aguas del sector Bella Vista, La Verdad encontró a unas 100 damas, las amas del negocio.

Durante los cuatro días de la tranca en Paraguaipoa, el tráfico de extracción se paralizó.

Mariela González tomó la palabra y habló por todas. Otras, a medida que se daba la conversación intervenían. Aceptaron que el general Ramón Pérez Ravelo “nos ha dado duro”. Otra de las jefas dijo: “Pero por ocho meses se sentó en los cobres que nosotros producimos”.

Durante la conversación aseguraron que “los mismos militares son los que nos venden gasolina a los ‘bachaqueros’, ellos tiene sus sistemas, tienen sus carros, sus gandolas, ellos los ponen en las granjas…los ‘cuelloblancos’ que se quiten la careta, quieren tapar la vagabundería de ellos con nosotros que llevamos las pimpinas y las pipas”.

Preguntamos por qué la relación entre ellos pasó de la coexistencia a los ataques. “Si le digo que él -Ramón Pérez Ravelo- ha tenido una relación buena con nosotros le miento, desde que llegó nos dio una cara, decía que era indígena igual que nosotros. Yo no le voy a exigir que venga, pero lo único que le exijo a la Fuerza Armada y la Guardia Nacional es respeto a nuestros derechos humanos”, dijo González.

Más de mil wayuus contrabandean combustible a diario.

Relataron que los militares entran a sus hogares “y arremeten, queman las casas, nos maltratan, nos humillan, a las mujeres nos pegan”. Detestan que las llamen “bachaqueras” y “bachaqueros”. Prefieren usar el término de comerciantes. “No vamos a negar que comerciamos con gasolina”, sostuvo González, quien recordó que el “bachaqueo” siempre ha existido.

“Antes, uno venía con la pimpina y la pasaba, pero ahora los ‘bachaqueros’ estamos de moda por los grandes volúmenes de tráfico”. Entre ellas y la contada presencia de hombres, se escuchó que aguardaban con paciencia en el lugar el paso de las gandolas del Estado, las que PDVSA envía a Colombia…“pero no dan papaya”.

Agregaron que la población y las autoridades, “deben entender” que no acabarán con el contrabando por las malas. “Esta no es la forma de frenar el contrabando de combustible. Nosotros nos reunimos con el general Izquierdo Torres, propusimos un censo y hacer cooperativas para que nos den el litraje bajo un esquema personalizado, como estaba anteriormente”.

Más de mil wayuus contrabandean combustible a diario. Cada uno tiene camiones 350 y 750, pagan choferes, cargadores, ayudantes y otros trabajadores.

Durante los cuatro días de la tranca en Paraguaipoa, el tráfico de extracción se paralizó. Las líderes del negocio aseguraron que acordaron no pasar mercancía a Colombia en esos días.

La evidencia del delito de contrabando no es decomisada. Con machetes, picos, martillos y hachas, militares destruyan los tambores de combustibles que encuentran en las caletas y los queman. “Nosotros sabemos trabajar y no lo vamos a dejar de hacer porque de esto vivimos a diario”, Mariela González, trabajadora de combustible.

Yrmana Almarza
La Verdad

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