Afirman que damnificados siguen protestando: cierres de calles contrastan con cifras del Gobierno
Publicado el 05 de sep de 2012 6:40 am |
(Caracas, 5 de septiembre. Noticias24) - A finales de 2010, 1800 personas damnificadas llegaron a la Torre El Chorro –en Caracas– para vivir entre los pisos 4 y 16. Desde entonces, la mitad ha recibido su casa, otros esperan recibir un apartamento en La Paz durante los próximos tres meses y el destino del resto sigue siendo incierto.
Un trabajo del diario El Nacional asegura que el edificio quedó vacío hace dos meses, pero se volvió a llenar. El 26 de enero de este año los habitantes de ese refugio protestaron durante 12 horas para exigir mejoras a sus condiciones de vida mientras les llegaba la adjudicación de su vivienda.
El informe Tendencias de la Conflictividad Social en Venezuela revela que durante el primer semestre del año hubo 772 protestas relacionadas con viviendas, lo que convierte al tema en la segunda causa de manifestación en el país.
El texto refiere que “las concentraciones y cierres de calle contrastan con los datos ofrecidos por las autoridades del Ministerio de Vivienda y Hábitat, afirmando que, al cierre de junio, la Gran Misión Vivienda Venezuela ha culminado 223.373 unidades habitacionales, lo que implica el cumplimiento de 64% de la meta trazada”.
Algunos casos
El trabajo de Emily Avendaño para ese diario de circulación nacional destaca que quienes exigen casa no son solo aquellos que la perdieron a consecuencia de las lluvias. Frente a un edificio de la Misión Vivienda, localizado en el puente de los leones, en El Paraíso, representantes de 40 familias llevan 9 días durmiendo en carpas a la espera de que les adjudiquen un apartamento.
Las familias fueron desalojadas de ese mismo terreno en 2002. Desde entonces realizaban las gestiones para ser incorporados a algún programa social que les garantizara un techo. “Solo queremos que nos adjudiquen 40 de los 1.104 apartamentos que están construyendo en el terreno del que nos desalojaron”, afirma Joel Santana.
Marco Antonio Ponce, coordinador del observatorio, señaló que si bien tiene mucha proyección mediática el discurso de la Misión Vivienda, el número de protestas registradas evidencia que en la práctica no se ven los resultados.
El rotativo cita el ejemplo de Teresa Flores, quien no es damnificada pero se quedó sin un lugar para vivir cuando donaron la casa donde ella trabajaba y vivía en La Pastora para convertirla en albergue de niños.
“Desde entonces el presidente Chávez me ofreció una vivienda, pero todavía la estoy esperando. Tuve que suplicarle al alcalde Jorge Rodríguez que me dejara estar aquí porque no podía seguir pagando alquiler.
Cada case es particular. Aurora Heredia, por ejemplo, tiene que subir y bajar las escaleras del refugio en la Torre El Chorro cada día a sus 82 años. Tiene dos hijos: una de 55 años que sufre de esquizofrenia y uno de 45 con problemas de alcoholismo.
Antes de quedar damnificados, se mantenían con la pensión de la anciana. Ahora Aura reza por una vivienda aunque no tenga que pagar servicios en el albergue.
Con información de El Nacional

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