Publicado el 05 de oct de 2012 5:16 pm |

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Foto: Jorge Silva / Reuters

(Caracas, 5 de octubre – Noticias24).- Ocho de octubre, las elecciones presidenciales habrán arrojado un resultado. Los venezolanos habremos escogido una opción para que ocupe la Presidencia de la República por los próximos seis años, según ordena la Constitución. La vida sigue.

Esta premisa pareciera indibujable cuando solo faltan horas para los comicios “más importantes” de los últimos 20 años en Venezuela. Pero, es una verdad gigante e indetenible que se concretará desde la mañana del 8 de octubre o, en su defecto, desde el martes 9: la clase trabajadora ha de activarse, los escolarizados volverán a las aulas y los motores de la nación harán lo propio para retomar el ritmo.

Así, los venezolanos comprenderemos una vez más que la política y sus múltiples implicaciones pasan, siempre pasan, y el país queda, con la imperiosa necesidad de continuar y de mejorar, en la medida de lo posible, la calidad de vida de los ciudadanos.

Sosiego entonces es el clamor de los electores que durante los últimos tres meses se han movido en un escenario repleto de propaganda electoral y numerosas concentraciones de los más fervientes simpatizantes de los candidatos presidenciales. Los votantes esperan además, o al menos la gran mayoría, que las celebraciones de quienes resulten ganadores transcurran en total civismo y con respeto de los otros bandos.

La voz de la experiencia: “las rencillas nunca dejan nada bueno”

En este sentido, quienes han vivido más y por ende conocen más este país y su dinámica electoral hacen un llamado a la cordura, a entender lo efímero de unos comicios y la real importancia que encierra el cooperar con el normal funcionamiento de los procesos y de las instituciones en pro de preservar el modo de vida de los venezolanos.

Así nos cuenta Ana Rojas, tachirense con más de 40 años de residencia en Caracas, que recuerda cada proceso electoral y el nerviosismo que ha acompañado cada uno de ellos. Hace especial énfasis en las elecciones del 98 cuando Hugo Chávez llegó al poder en una Venezuela en crisis y cuando Carlos Andrés Pérez se hizo con la Presidencia en 1973, “allí se acentuó la lucha entre AD y Copei”, apunta.

Sin embargo, pese a toda la atmósfera de zozobra que tuvieron estos comicios, Rojas insiste en que el día a día se llevó consigo el estrés post-electoral, y que las rencillas entre vencedores y vencidos “nunca han terminado en nada bueno”. Agrega que han sido pocos los enfrentamientos entre simpatizantes de diversos bandos después de unas presidenciales, no obstante recomienda a los venezolanos apelar a la tolerancia, al civismo y a entender que siempre va a haber un triunfador “que no tiene que ser el que uno esperaba”.

Decidida a votar y clara en su escogencia para este 7 de octubre, la señora Ana Rojas tiende, entre líneas, una invitación a emular su comportamiento, su ciudadanía y ese respeto hacia el otro que debe imperar entre los venezolanos una vez se conozcan los resultados electorales.

Limpiar las calles, seguir trabajando

Es importante limpiar las calles de tanta propaganda“, así nos responde “Bernabet” – como le gusta que le llamen – al preguntársele qué espera ver en el país a partir del 8 de octubre.

El entrevistado, un sexagenario de tez y cabello blanco, también hace un llamado de “compostura” a los venezolanos: “No crean en cuentos ni amenazas de que aquí se va a desatar la violencia, nosotros somos gente seria, aquí va a haber un resultado y listo”.

Bernabet agrega que ha participado en todas las elecciones presidenciales o de carácter regional desde que tiene edad para hacerlo. Además, señala que esa es una forma de expresarse y de cumplir con la democracia, “igual hay que salir a trabajar el 8 o a quienes les toca el 9, Venezuela va a salir adelante si trabajamos todos”, remató.

Así concluye: hay que trabajar.


Por Héctor Pereira / Noticias24

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