Publicado el 03 de oct de 2012 10:08 pm |

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Foto: REUTERS/Mark Blinch

(Caracas, 3 de octubre. Noticias24).- Vizquel significa muchas cosas para los amantes del béisbol de Venezuela. Omar es un ídolo, de eso no cabe la menor duda. Puede que los expertos sabermétricos digan otra cosa, pero se puede decir que es el mejor campocorto defensivo de la historia.

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Su apodo de “Manos de Seda” no es de gratis y es considerado un artista de la defensa. Atrapar elevados de espaldas, capturar batazos a mano limpia, lanzarse de cabeza e incluso levantar rollings con el zapato antes de capturarlos y retirar al corredor en primera.

Todas esas cosas hemos visto hacer a Vizquel.

Es mi pelotero favorito y desde 1991 empecé a seguirlo en el béisbol de Grandes Ligas. Por lo tanto empecé a apoyar a los Marineros de Seattle, luego a los Indios de Cleveland y San Francisco. El cambio que lo llevó a Cleveland significó su salto a la fama.

En 1995 formó parte de un increíble equipo que llegó a la Serie Mundial. Ese equipo fue el primero en ganar 100 juegos en una temporada de menos de 154 juegos, pues solo se disputaron 144.

Entre 1999 y 2001, Vizquel hizo dupla con Roberto Alomar y ambos ganaron el Guante de Oro de manera consecutiva esos tres años

Allí brillaban Kenny Lofton, Albert Belle y un joven Manny Ramírez en los jardines. Hizo dupla alrededor de la segunda almohadilla con Carlos Baerga y además estaban estrellas como Eddie Murray, Jim Thome y Paul Sorrento.

También estaba en el equipo el venezolano Álvaro Espinoza, el cátcher era Tony Peña y lo suplía Sandy Alomar Jr. Entre los lanzadores recuerdo mucho a Hershiser y sus cientos de recursos, Dennis Martínez, Charles Nagy y el cerrador José Mesa.

Más fuerte aún era el equipo del 1997, que cayó ante los Marlins en la Serie Mundial. Allí Vizquel jugo con Alomar Jr., Thome, Tony Fernández, Matt Williams, Bip Roberts, Marquis Grissom, Ramírez y David Justice.

Pero no hubo nada como los años mágicos en que los Indios reunieron a los dos mejores hombres a la defensa alrededor de la segunda. Entre 1999 y 2001, Vizquel hizo dupla con Roberto Alomar y ambos ganaron el Guante de Oro de manera consecutiva esos tres años.

Sin embargo, cuando venia a la liga venezolana la historia era otra. Recuerdo la temporada 1994-1995 del béisbol venezolano. Los Leones jugaban la final con mi equipo, las Águilas del Zulia.

Omar se perdió dos juegos, los únicos que los rapaces pudieron ganar, porque luego guió al equipo capitalino a cuatro victorias consecutivas. Fue un momento incomodo, pero ni eso restó un ápice mi admiración por un pelotero que me hizo emocionar por años.

Números y reconocimientos

Las hazañas de Vizquel a la defensiva e incluso a la ofensiva son muchos. Es el líder en doble plays para un shortstop, ganador de 11 guantes de oro y único torpedero en ganar en las dos ligas.

Además es el que ha ganado este premio con más edad, a los 38 en 2005 y de nuevo a los 39 en 2006. Entre los jugadores de su posición con al menos 1.000 juegos disputados, es quien tiene el mejor porcentaje de fildeo con 0.9847 y está empatado en el récord de menos errores para un campocorto en una temporada, con solo 3 en el año 2000.

Es el sexto líder en asistencias de todos los tiempos y el tercero en su posición, solo superado por Ozzie Smith y Luis Aparicio. Adicionalmente es el décimo primer torpedero en outs realizados.

Vizquel dice adiós a los diamantes, pero su legado perdurará e independientemente de lo que suceda, es un digno Salón de la Fama

Es el venezolano con más hits conectados y el número 40 en la historia de las Mayores, con un total de 2.877 imparables. Comparte el récord de más hits en un encuentro de nueve episodios, con 6 el 31 de agosto de 2004 y es el segundo shortstop por más hits conectados.

En sus 24 años de béisbol es el líder de más juegos como campocorto, con 2.709 y con sus 2.968 juegos en total está 14 de todos los tiempos para cualquier jugador.

Tres veces fue seleccionado al juego de las estrellas, en 1998, 1999 y 2002 y ganó seis banderines de la División Central con los poderosos Indios de Cleveland de los años 90, cinco consecutivos entre el 95 y el 99 y uno más en 2001.
A esos suma 2 títulos de la Liga Americana en 1995 y 1997.

Es el único jugador no nacido en EE UU en ganar el Premio Hutch en 1996; también es ganador del Premio Willie Mac (2006) por su espíritu y liderazgo y el Heart & Hustle (2007) por representar los “valores, espíritu y tradición” del béisbol.

Vizquel dice adiós a los diamantes, pero su legado perdurará e independientemente de lo que suceda, es un digno Salón de la Fama.

por Amílcar Trejo Mosquera

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